martes, 15 de noviembre de 2016

07:08:00
Pedro Echeverría V.

1. Desde hace más de 15 años he escuchado de cualquier gente tonta que “ya no existe la geometría política”, es decir no existe la izquierda, el centro y la derecha; el razonamiento es que nadie respeta sus principios políticos, todos traicionan la ideología que dicen mantener o de plano que las condiciones socioeconómicas de los trabajadores han mejorado y que hasta los explotadores y los gobiernos han cambiado para ser más “tratables”. Sin embargo, para mí, la izquierda sigue siendo la que lucha directamente por y con los trabajadores, la derecha es la que apoya en todo a los empresarios y a los sectores dominantes y el centro está con todos y con ninguno, viendo exclusivamente por sus intereses personales o de grupo.

2. Hasta 1982, cuando se impuso el neoliberalismo en México, el PAN, los empresarios y el clero representaban a la derecha; el PRI era el partido de centro que manipulaba el oportunismo de izquierda y derecha; en el ala izquierda estaba el partido comunista, el socialista, los maoístas, trotskistas, espartacos, y muchos intelectuales. Pero después de 1982 el PRI y el PAN comenzaron a dormir juntos en la cama de la derecha y la izquierda oportunista comenzó a acomodarse muy cerca de ellos. En 1994 los indígenas zapatistas del EZLN impulsaron un levantamiento armado contra el PRI y el PAN que desde el gobierno de Carlos Salinas (1988-94) dominaban todo. La izquierda electoral apoyó al EZLN, pero comenzó la división entre ambos.

3. El PRD -tuvo razón Marcos- terminó firmando un derechista “Pacto por México” con el PRI y el PAN; López Obrador renunció al PRD y formó Morena, pero la confrontación EZLN se hizo mayor. AMLO acepta a los zapatistas pero dentro el campo electoral; el EZLN se declara enemigo de AMLO porque –según declaró hace unos días a Loret de Mola- no es de izquierda. Yo pienso que la izquierda debe tener como tarea principal destruir y enterrar al sistema capitalista; pero la bronca es cómo. Lo único que hay es el movimiento de masas hacia ese objetivo, pero parece que la izquierda sigue anclada en el caudillismo o el miedo a perder su pequeño coto de poder. Mientras tanto la gran burguesía y el imperialismo le siguen poniendo en la madre al pueblo trabajador. (14/XI/16)