viernes, 28 de abril de 2017

07:47:00
EL CAIRO, 28 de abril de 2017.- El papa Francisco aterrizó hoy en Egipto, en una visita rodeada de imponentes medidas de seguridad que han movilizado en El Cairo a miles de policías y soldados para garantizar su incolumnidad.

El pontífice llegó a la capital egipcia, donde estará hasta mañana, sábado, con un mensaje de “reconciliación” y paz” con los musulmanes. Pese a todas las grandes precauciones, un sargento de policía fue asesinado ayer a tiros en un barrio del sur cairota en un ataque terrorista, informaron las autoridades.

El de Francisco es el segundo viaje de un Papa a Egipto. En 2000 estuvo de visita Juan Pablo II.

El Pontífice despegó del aeropuerto romano de Fiumicino a las 10.45 y el vuelo duró 2 horas y 15 minutos. Durante el trayecto en avión, el Papa atravesó el espacio aéreo de Italia y Grecia, circunstancia que aprovechó para enviar dos telegramas de cortesía a los Presidentes de ambas Repúblicas. (AFP)

Jorge Bergoglio se negó a viajar en un auto blindado durante sus 27 horas de permanencia en El Cairo la metrópoli más gigantesca del Medio Oriente, con casi veinte millones de habitantes. Pero la preocupación por un posible atentado de los extremistas salafitas y yihadistas obligaron a cambiar el lugar donde el sábado por la mañana celebrará la misa ante 20 mil personas, en un país donde los católicos son 275 mil sobre una población de 92 millones. La ceremonia litúrgica se realizará en un campo ubicado dentro de una base de la aeronáutica militar, que ofrece mejores garantías de seguridad.

Reconciliación con el islam sunnita

El real objetivo del 18° viaje del Papa argentino en el quinto año de su pontificado, en los que ha visitado 27 países, es sancionar con su presencia la reconciliación total con Al Azhar, la principal institución del Islam sunnita. Los sunnitas representan el 90% de los 1400 millones de islámicos. El jefe de Al Azhar, Ahmed Tayeb, visitó a Bergoglio en Roma el 23 de mayo del año pasado y dio por superado el grave conflicto que había deteriorado durante años las relaciones con el Vaticano.

El 12 de setiembre de 2006, el Papa Benedicto XVI, Joseph Ratzinger, abrió una profunda herida con los islámicos en una conferencia magistral que dio en Ratisbona durante una visita a su patria alemana. Ratzinger, que acaba de cumplir 90 años y es el primer Papa emérito de la Iglesia, leyó una cita histórica en la que el Profeta Mahoma era maltratado al decir que de él solo se encuentran “cosas malas e inhumanas, como su orden de difundir, usando la espada, la fe que predicaba”.

Las palabras de Ratzinger incendiaron de tumultos el mundo musulmán y el jefe de Al Azhar, Ahmed Tayeb, rompió relaciones con el Vaticano. Recién cuando Francisco fue elegido Papa, en marzo de 2013, lentamente regresó el diálogo. El viaje de Jorge Bergoglio pone fin al conflicto.

Tanto el pontífice argentino como el jeque Ahmed Tayeb afirman con insistencia que las religiones no producen terrorismo. “Es la política”, sostiene la personalidad sunnita de Al Azhar.

Cumplida la tarea de reconciliación, Francisco también se presenta como “el papa de paz en un Egipto de paz”.

Encuentro con coptos

Los otros dos personajes principales con los que se reunirá e intercambiará discursos el pontífice argentino, serán el presidente egipcio Abdel Fattah al Sisi y el patriarca de los coptos ortodoxos, el Papa Tawadros (Teodoro).

Los coptos, separados de la madre Iglesia de Roma en el concilio de 451 por discrepancias sobre la naturaleza divina de Cristo, son unos nueve millones y esperan con ansiedad el arribo de Francisco. Representan la principal minoría cristiana de Medio Oriente, una atormentada región que se está vaciando de cristianos por las persecuciones y las guerras. (Clarín / ACI)