martes, 22 de noviembre de 2016

18:56:00
WASHINGTON D.C., 22 de noviembre de 2016.- Aprovechando sus últimos meses en la Casa Blanca, Barack Obama condecoró a los exjugadores de la NBA, Michael Jordan y Kareem Abdul-Jabbar con la Medalla a la Libertad.

Además de las leyendas del baloncesto, también fueron reconocidos los actores Robert De Niro, Robert Redford y Tom Hanks; la presentadora Ellen DeGeneres; el arquitecto Frank Gehry; la científica Margaret H. Hamilton; el doctor Eduardo Padrón; la cantante Diana Ross y el cantautor Bruce Springsteen.

Sobre la exestrella de los Lakers, el anfitrión Obama declaró: "Cuando un deporte cambia sus reglas solo para solo para hacérselo más difícil para usted, es que usted es realmente bueno, una fuerza imparable".

El expresidente de Estados Unidos también se permitió bromear sobre Michael Jordan: "Tenemos entre los premiados, actores de personajes de renombre, como el tipo de 'Space Jam'", aunque finalmente elogió al '23' diciendo que es "algo más que un logo o un meme de Internet". 

Barack Obama pone la medalla de la Libertad al actor Robert De Niro. (AFP)

Con los 21 galardonados a sus espaldas, personalidades del mundo de las artes, la cultura, el deporte, la ciencia y el servicio público a las que ha reconocido con el más alto honor civil que hay en Estados Unidos, el presidente saliente ha proclamado: "Esto es América".

Se refería, claramente, a la diversidad de razas, de géneros, de religiones y de orientaciones sexuales que estaba representada por galardonados como Ellen DeGeneres, Kareem Abdul-Jabbar, Maya Lin o Bruce Springsteen. Y no era difícil encontrar el mensaje político en las palabras de un mandatario que en menos de dos meses será relevado en el 1600 de Pensilvania Avenue por Donald Trump. "Esta increíble colección de gente nos hace la mejor nación del mundo", ha dicho Obama entre aplausos, lanzando el elegante pero afilado dardo al eslogan y el mensaje con el que el empresario inmobiliario ha llevado su campaña. "No por nuestras diferencias, sino porque en ellas encontramos cosas comunes que compartir".

No ha sido ese broche obamiano el único momento de la ceremonia en que ha quedado en evidencia que estas medallas son mucho más que un encuentro en la Casa Blanca de celebridades del más alto calibre, o el reconocimiento a "estadounidenses extraordinarios". Y las sentidas palabras que ha dedicado Obama a DeGeneres han sido otro de esos instantes.

"Es fácil olvidarse ahora de que hemos avanzado tanto", ha dicho Obama al presentar a la cómica y presentadora lesbiana. Y ha aplaudido su "valor" para salir del armario "en el más público de los escenarios" hace casi 20 años, mucho antes de ese 2015 en que el Tribunal Supremo legalizó el matrimonio homosexual. Y ha recordado que "arriesgó su carrera" y "pagó un precio", pero le ha felicitado por "retar nuestras asunciones" y por "empujar al país en la dirección adecuada". Cuando ha llegado la hora de colgarle la medalla, DeGeneres no ha podido contener las lágrimas.

Emocionantes han sido también las palabras de Obama para Bruce Springsteen, el trovador de la "vida diaria en América" que nos enseña "la realidad de quiénes somos y de quiénes queremos ser". Pero con el trajeado Springsteen, como con otros muchos de los galardonados, Obama ha usado también unas pinceladas de humor. "Yo soy el presidente, él es el Boss", ha dicho, antes de encontrar paradójico darle una medalla de la libertad "cuando queremos que siga siendo esclavo del rock durante décadas".

Entre los otros galardonados estaban también Bill y Melinda Gates, Robert de Niro y Robert Redford, Tom Hanks, Diana Ross, Michael Jordan, Frank Gehry y Maya Lin. Y también Newt Minow, un abogado en cuyo bufete se conocieron Barack y Michelle Obama y al que, como ha recordado el presidente, se encontraron en el cine en su primera cita. Quizá Minow más que nadie responda a la alabanza general que ha hecho Obama: "Son gente que me han ayudado a ser quien soy". (El Periódico)