viernes, 14 de octubre de 2016

12:01:00
MÉRIDA, Yucatán, 14 de octubre.- Es muy triste el caso del regidor Leo Parra Canto, pues los altos directivos y funcionarios de la Comuna lo menosprecian cada día más a raíz de su nula preparación, mala imagen personal y total desconocimeinto de lo que implica un verdadero trabajo legislativo dentro del Ayuntamiento.


Como se sabe, Parra llega al Cabildo no por méritos o trayectoria en la sociedad civil o el servicio público sino por un acuerdo, como premio por haber cuidado la casa de enlace del entonces diputado federal Raúl Paz, como lo haría cualquier asistente o secretaria.

Actualmente se burlan de él por los colores chillones de sus guayaberas color mamey y similares, al grado que dicen que parece regidor tabasqueño. Es descrito como un advenedizo gris y por eso tiene que usar camisas de colores brillantes, se dice a manera de burla.

Lo único digno de mención, nos comentan, serían sus  fiestas. (José Repetto)