sábado, 6 de junio de 2015

13:32:00
JMRM

El opinador y "paparazzi político" Freddy Heredia está operando abiertamente para el candidato del PRI a la alcaldía de Mérida, Nerio Torres Arcila, y usando su amistad con el panista Raúl Paz Alonzo para intentar crear división y sembrar desconfianza dentro del PAN, según han deducido múltiples fuentes fidedignas.

Freddy Heredia, a los pies de personas que aún pueden serle útiles.

Heredia fue visto el pasado sábado en la Plaza Grande antes y durante del cierre de campaña de Mauricio Vila Dosal, candidato del PAN, al que asistió con guayabera, como si se sintiera ya funcionario en el gobierno de Nerio.

Tras tomarse varias fotos con Roger Torres, sobre quien habló pestes en meses pasados, y otros panistas en el "backstage" Heredia se puso frente al escenario, literalmente a los pies de Patricio y Cecilia Patrón Laviada, y procedió a fotografiarlos varias veces y echarles porras de la manera más lambiscona que uno se pueda imaginar. Sólo le faltó arrodillarse.

Mucho se ha comentado sobre la amistad entre Freddy y el diputado federal Raúl Paz, llegando incluso a trascender que visita a Cecy Patrón en su casa. Sin embargo el citado opinador se ha dedicado a sabotear activamente la campaña del PAN, intentando venderle a cuanta persona no le cuelgue el teléfono al reconocer su número o huya a toda velocidad al topárselo en la calle el cuento de que la gente de Paz no está trabajando debido a que siguen sentidos porque tuvo que declinar en sus aspiraciones para la alcaldía de Mérida, añadiendo que muchos de ellos se están pasando al PRI y a Movimiento Ciudadano.

Este chisme ha sido desmentido por gente que, cabe destacar, no tiene nada en juego en la actual campaña.

Heredia, quien trabajó en la Secretaría de Educación del Gobierno del Estado hasta 1998, también ha sido cercano a políticos como Sofía Castro y Kirbey Herrera, entre otros.

Se sabe de que antes de que Heredia considere útil a una persona y después de que ésta haya "servido su propósito" el citado escribidor se dedica a hacerlos pedazos y hablar pestes de ellos, y tal fue el caso de Raúl Paz, quien al parecer fue solamente un instrumento involuntario para acercarse a Nerio Torres. Le sirvió, de la misma manera que a la gente le sirve un trapeador o un rollo de papel de baño.

"Todo lo que toca, lo destruye", comentó una fuente. "Mucho cuidado con él", advirtió otra.