jueves, 10 de noviembre de 2016

06:18:00
PEKÍN / SEÚL / MADRID, 10 de noviembre de 2016.- Corea del Norte ha replicado de forma presurosa a la elección del nuevo presidente de EEUU advirtiendo de forma tácita a Donald Trump que no cambiará su estrategia nuclear pese a los guiños que había realizado este último en el pasado hacia Pyongyang.

"La esperanza que tiene Washington sobre la desnuclearización de Corea del Norte es una ilusión anticuada", escribió este jueves el periódico Rodong Sinmun, el órgano de expresión del gobernante Partido de los Trabajadores.

“Si hay algo que el gobierno de Obama hizo (….) es poner en grave peligro la seguridad del continente americano”, escribe el diario del partido único en un editorial.

“Lega al nuevo gobierno la carga de tener que hacer frente al Estado nuclear del Juche”, la doctrina ideológica norcoreana centrada en la noción de “autosuficiencia”, añade el Rodong Sinmun.

El periódico no pronuncia el nombre de Donald Trump.

Por su parte, la agencia estatal KCNA exigió que EEUU reconozca "oficialmente a Corea del Norte como un estado poseedor de armas nucleares" y aplique "al país las mismas políticas que a otros estados con armas atómicas. Es imposible forzar al país a desmantelar sus armas nucleares".

Donald Trump no ha especificado durante la campaña cuál será su política con relación a Corea del Norte, pero dio a entender que estaba abierto a entablar negociaciones con el dirigente norcoreano Kim Jong-Un. “Si viniera aquí lo aceptaría, no tendría problema en hablar con él”, dijo en junio a sus seguidores en Atlanta. (Ilustración: Mirror)

Ninguno de los dos medios utilizaron el nombre de Trump en sus textos aunque los expertos en asuntos coreanos no dudan que se trata de un primer mensaje dirigido hacia el vencedor de los comicios, al que Pyongyang había otorgado en el pasado un inusual apoyo al referirse a él como un "político sabio" y un "candidato con visión de futuro", e "inteligente y profético".

Desde hace un tiempo se elevan cada vez más voces para pedir a Washington un cambio en el trato con Corea del Norte.

El coordinador de los servicios de inteligencia estadounidenses James Clapper declaró a finales de octubre que tratar de convencer a Pyongyang de que renuncie a su programa nuclear está abocado al fracaso.

Bajo la presidencia de Barack Obama, Washington se mostró inflexible en el rechazo a una Corea del Norte nuclear, supeditando todo diálogo a un compromiso, verificable, del país con la desnuclearización.

El diario norcoreano cita los comentarios de James Clapper y se apoya en ellos para estimar que existe un consenso general para aceptar a Corea del Norte como Estado nuclear.

Los responsables estadounidenses “deben tomar nota de las declaraciones de Clapper. Las esperanzas estadounidenses de desnuclearización de Corea del Norte son una ilusión obsoleta”.

Desde su primera prueba nuclear de 2006, Corea del Norte sufrió cinco tandas de sanciones de la ONU.

Después del quinto ensayo nuclear de septiembre, el Consejo de Seguridad de la ONU debate nuevas sanciones.

Trump y Corea del Sur

El aviso de Pyongyang coincide con la primera conversación telefónica de la presidenta de Corea del Sur, Park Geun-hye, y Trump, que según la agencia surcoreana Yonhap, hablaron durante 10 minutos en los que el norteamericano prometió a su contraparte que Washington mantendrá un defensa "firme y fuerte" de su aliado asiático.

Seúl alberga serias dudas sobre la futura política de Trump respecto a la Península coreana a tenor de las declaraciones que ha realizado en los últimos meses, cuando exigió que Corea del Sur asuma el gasto total del despliegue de los cerca de 28,500 soldados estadounidenses que permanecen en ese territorio o incluso que desarrolle sus propias armas nucleares para hacer frente al desafío de su vecino norteño.

Bajo el acuerdo actual -que debe renegociarse a partir de 2018-, Seúl paga sólo la mitad de los cerca de 900 millones de dólares que requiere la presencia de estos militares.

"El algún momento tenemos que decir: '¿Sabes qué? Estamos mejor si Japón se protege a si mismo contra ese maníaco de Corea del Norte'. Estamos mejor, francamente, si Corea del Sur empieza a protegerse a si misma", manifestó el entonces candidato.

Trump también dijo que pensaba invitar a Kim Jong-Un a discutir en torno a una "hamburguesa" y sugirió que el problema norcoreano debía ser responsabilidad de China y no de EEUU.

Se habla también, medio en broma, medio en serio, de que Dennis Rodman, el amigo de Donald Trump y Kim Jong-un, puede tender puentes entre ambos.

Los especialistas en la Península asiática coinciden que el triunfo de Trump reforzará las peticiones para que Seúl se dote de su propio arsenal atómico, una opción que había frenado Washington hasta ahora, aunque disienten en la viabilidad de esa hipótesis ante las reticencias internacionales que provocaría, especialmente en China.

"Los que apoyan el armamento nuclear piensan que la victoria de Trump es una oportunidad de oro para promover esa opción", declaró Yang Uk, investigador del Foro de Defensa y Seguridad de Corea, a la página especializada NK News.

Sin embargo, los expertos también reconocen que el desafío de Corea del Norte constituye uno de los ejes centrales de la política externa de EEUU toda vez que es muy probable que durante el mandato de Trump, Pyongyang adquiera la capacidad para lanzar un misil intercontinental capaz de alcanzar el territorio norteamericano, algo que hasta ahora sólo pueden hacer dos rivales de Washington: China y Rusia.

Pese a las palabras que realizó durante la carrera hacia la presidencia -que podrían inducir a pensar que Trump quiere negociar directamente con Kim Jong-Un-, la historia recuerda que en su libro "La América que nos merecemos" -publicado durante su primer asalto a la Casa Blanca en el 2000- abogó de forma explícita por bombardear las instalaciones nucleares de Pyongyang.

"De todos los presidentes (de EEUU) de los últimos años, Trump es el menos predecible cuando hablamos de política exterior", reconoció Andrei Lankov, un reconocido experto en Corea del Norte. (Javier Espinosa / El Mundo / AFP / Libertad Digital)