jueves, 10 de noviembre de 2016

20:08:00
BELO HORIZONTE, Brasil, 10 de noviembre de 2016.- De muy poco sirvió el regreso de Lionel Messi. El seleccionado argentino cayó 3 a 0 con Brasil en el estadio Mineirao de Belo Horizonte en un encuentro correspondiente a la 11ª fecha de las Eliminatorias Sudamericanas para el Mundial de Rusia 2018. De este modo, el equipo dirigido por Edgardo Bauza quedó en el sexto puesto de la clasificación y continúa fuera de los lugares que dan acceso a la Copa del Mundo.

Con la obligación de sumar para alejarse de los puestos que otorgan boleto para Rusia, el elenco nacional inicio el duelo con una postura conservadora, priorizando el cuidado del arco defendido por Sergio Romero sobre la búsqueda de la valla protegida por Alisson. Incluso Messi se veía forzado a retroceder casi hasta el área argentina para buscar el balón. Así fue como forzó la primera amarilla del partido: Fernandinho lo detuvo con un golpe con el brazo izquierdo y el chileno Julio Bascuñán lo amonestó. 

Coutinho (24 años), Neymar (24 años) y Gabriel Jesus (19 años).

Su prolija organización defensiva y la falta de ideas de su rival, que con Neymar apagado no encontraba los caminos para asustar, permitían que el equipo de Bauza manejara el partido, no pasara sobresaltos y generara las mejores aproximaciones. Primero fue una incursión de Enzo Pérez en el área que el mendocino no pudo terminar acertadamente y luego un bombazo de sobrepique de Lucas Biglia que obligó a una volada de Alisson para evitar el primero.

En desventaja, Bauza no modificó demasiado el plan, aunque el retroceso de Brasil permitió que Argentina pisara mucho más seguido el campo rival e intentara por las bandas, fundamentalmente por la izquierda. A cuatro minutos del descanso estuvo muy cerca de empardar, cuando Ángel Di María vio llegar al área a Emmanuel Mas, pero el lateral de San Lorenzo quedó a mitad de camino entre el centro y el remate en su intento.

Pero lo peor estaba por venir. Ya en tiempo agregado, Brasil salió rápido, Gabriel Jesús filtró a la espalda de una defensa muy mal parada y Neymar, que había avisado un rato antes con un disparo que se había estrellado contra palo izquierdo, definió con la tranquilidad de un crack y selló el 2 a 0.

Para el segundo tiempo Bauza optó por retirar del campo a Enzo Pérez (uno de los mejores en los 45 minutos iniciales) para incluir a Sergio Agüero. Por su parte Brasil se replegó, cedió terreno y balón y se paró para explotar el contragolpe. Más allá del espasmo inicial, el juego en el segundo período fue del elenco dirigido por Tite. Neymar comenzó a explotar su velocidad por la izquierda y enloqueció a la defensa, sobre todo a Zabaleta.

Pero no solo las virtudes de los locales inclinaron la balanza. La zaga argentina fue un tembladeral que ofreció todas las facilidades para que Brasil extendiera su ventaja. A los 9 minutos Paulinho entró caminando al área, dejó en el camino a Romero y definió con tal displicencia que permitió la recuperación de Zabaleta, quien rechazó a centímetros de la línea. Fue un aviso.

Porque cuatro minutos después el mediocampista aprovechó un resbalón de Mas en el área, recibió de Renato Augusto y con poca oposición anotó el tercero.

Ese tanto marcó la debacle definitiva de la Selección, que a partir de entonces se dedicó a deambular por la cancha. Para colmo algunos futbolistas perdieron la paciencia, golpearon en exceso y coquetearon con la expulsión, aunque el chileno Bascuñán optó por no castigar con el rigor que algunas maniobras demandaban.

De muy poco sirvió el regreso de Lionel Messi. El seleccionado argentino cayó 3 a 0 con Brasil en el estadio Mineirao de Belo Horizonte en un encuentro correspondiente a la 11ª fecha de las Eliminatorias Sudamericanas para el Mundial de Rusia 2018. De este modo, el equipo dirigido por Edgardo Bauza quedó en el sexto puesto de la clasificación y continúa fuera de los lugares que dan acceso a la Copa del Mundo.

Con la obligación de sumar para alejarse de los puestos que otorgan boleto para Rusia, el elenco nacional inicio el duelo con una postura conservadora, priorizando el cuidado del arco defendido por Sergio Romero sobre la búsqueda de la valla protegida por Alisson. Incluso Messi se veía forzado a retroceder casi hasta el área argentina para buscar el balón. Así fue como forzó la primera amarilla del partido: Fernandinho lo detuvo con un golpe con el brazo izquierdo y el chileno Julio Bascuñán lo amonestó.

Su prolija organización defensiva y la falta de ideas de su rival, que con Neymar apagado no encontraba los caminos para asustar, permitían que el equipo de Bauza manejara el partido, no pasara sobresaltos y generara las mejores aproximaciones. Primero fue una incursión de Enzo Pérez en el área que el mendocino no pudo terminar acertadamente y luego un bombazo de sobrepique de Lucas Biglia que obligó a una volada de Alisson para evitar el primero.

Sin embargo el local aprovechó un arrebato individual y tomó ventaja cuando muy poco hacía para lograrlo. A los 24 minutos, Philippe Coutinho recibió de Neymar sobre la izquierda, encaró a toda velocidad hacia el medio y sacudió desde la medialuna con un derechazo imparable para Romero.

En desventaja, Bauza no modificó demasiado el plan, aunque el retroceso de Brasil permitió que Argentina pisara mucho más seguido el campo rival e intentara por las bandas, fundamentalmente por la izquierda. A cuatro minutos del descanso estuvo muy cerca de empardar, cuando Ángel Di María vio llegar al área a Emmanuel Mas, pero el lateral de San Lorenzo quedó a mitad de camino entre el centro y el remate en su intento.

Pero lo peor estaba por venir. Ya en tiempo agregado, Brasil salió rápido, Gabriel Jesús filtró a la espalda de una defensa muy mal parada y Neymar, que había avisado un rato antes con un disparo que se había estrellado contra palo izquierdo, definió con la tranquilidad de un crack y selló el 2 a 0.

Para el segundo tiempo Bauza optó por retirar del campo a Enzo Pérez (uno de los mejores en los 45 minutos iniciales) para incluir a Sergio Agüero. Por su parte Brasil se replegó, cedió terreno y balón y se paró para explotar el contragolpe. Más allá del espasmo inicial, el juego en el segundo período fue del elenco dirigido por Tite. Neymar comenzó a explotar su velocidad por la izquierda y enloqueció a la defensa, sobre todo a Zabaleta.

Pero no solo las virtudes de los locales inclinaron la balanza. La zaga argentina fue un tembladeral que ofreció todas las facilidades para que Brasil extendiera su ventaja. A los 9 minutos Paulinho entró caminando al área, dejó en el camino a Romero y definió con tal displicencia que permitió la recuperación de Zabaleta, quien rechazó a centímetros de la línea. Fue un aviso.

Porque cuatro minutos después el mediocampista aprovechó un resbalón de Mas en el área, recibió de Renato Augusto y con poca oposición anotó el tercero.

Ese tanto marcó la debacle definitiva de la Selección, que a partir de entonces se dedicó a deambular por la cancha. Para colmo algunos futbolistas perdieron la paciencia, golpearon en exceso y coquetearon con la expulsión, aunque el chileno Bascuñán optó por no castigar con el rigor que algunas maniobras demandaban.

Si Brasil, con espacios de sobra, no llevó el resultado a una goleada aun más dura fue porque sus jugadores fallaron en algunas y fueron indolentes en otras.

Esta derrota dejó a Argentina en el sexto puesto de las Eliminatorias con 16 puntos, a uno de Chile (empató 0 a 0 con Colombia en Barranquilla) y Ecuador (perdió 2 a 1 con Uruguay en Montevideo). La mejor noticia para el elenco de Bauza fue la victoria 4 a 1 de Perú en Asunción, que evitó que también Paraguay superara a la Albiceleste. Brasil, por su parte, se consolidó en la cima con 24 puntos, uno más que los uruguayos y seis más que los colombianos.

Para la Selección la chance de recuperación llegará el martes próximo en el estadio San Juan del Bicentenario frente al combinado dirigido por José Pekerman. (Clarín)