sábado, 28 de septiembre de 2013

08:30:00
Pedro Echeverría V.

1. A López Obrador (AMLO) le conviene cuidarse para que no lo sigan calumniando y jodiendo por el gobierno, los empresarios y los medios de información. Por cuidarse mucho –a pesar de que los problemas del país se agravan cada día más- le llaman “tibio”. Pero como su partido Morena es el único que está en la oposición, la gente lo sigue: movilizó el domingo 22 a más de medio millón de ciudadanos. Pero puede llegar el momento en que se cansen de él por su pacifismo, eso es lo que espera el gobierno del PRI, así como el PAN. Éstos son partidos de derecha, enemigos de los trabajadores, y el PRD –estrechamente aliado a ellos- es más de lo mismo. AMLO habla de la “trampa de la violencia” olvidando que los violentos gobiernan.

2. ¿Qué hacer si el ejército disfrazado de policía bloquea la carretera para evitar que pasen camiones de manifestantes? ¿Qué hacer si uniformados de policías, con gases, caballos y perros bloquean el paso de una manifestación de protesta en una avenida o en Chivatito? ¿Qué hacer si te citan “a dialogar” en gobernación y te atienden por funcionarios que nada resuelven? ¿Qué hacer?, ¿Qué hacer’? ¿Qué hacer si el capitalismo mantiene a la mayoría de la población en la miseria, el desempleo y el hambre más violento? López Obrador (AMLO) tiene razón: las revoluciones violentas no llevaron al socialismo en Rusia, China, Cuba, Nicaragua; pero tampoco el pacifismo de Allende, Chávez, Morales o Correa, han construido nada profundo en beneficio de la población, a pesar de la buena voluntad.

3. En Francia, España, Suecia, Dinamarca, Inglaterra, Alemania, Canadá, han tenido el gobierno varias veces –durante muchos años- los partidos socialdemócratas, de izquierda socialista, laboristas y han gobernado igualito que los de derecha fortaleciendo la explotación capitalista contra los trabajadores. Que en Europa por ser países imperialistas los trabajadores no están en la miseria como en Asia, África y América Latina; basta ver los millones de miserables negros, puertorriqueños y migrantes que hay en los EEUU para conoces la realidad. Esa es una terrible violencia que los mismos “progresistas” que han llegado al poder han continuado. Pienso que López Obrador es el personaje más honesto y con mayores méritos de luchador social, pero sus electoralismo y pacifismo…huuy.

4. López Obrador está pasado de edad para ser un jefe guerrillero del campo o urbano; además parece que las guerrillas (de Chihuahua, Guerrero, Chiapas o las urbanas) no avanzaron mucho o las asesinaron por los gobiernos; tampoco puede ser un luchador anarquista como esos jóvenes valientes con paliacate buscando despertar la timidez de los manifestantes; pero sí AMLO puede impulsar a su movimiento a romper con esa concepción de partido electorero para obtener legisladores y gobernadores, así como subsidios del IFE, e impulsarlo a dar las batallas en las calles como ha enseñado mil veces la Coordinadora (CNTE). A éstos les ha faltado un poco más de fuerza para poner de cabeza al gobierno y obligarlo (como debe) a servir a los trabajadores.

5. Lo que no hay que olvidar es que la violencia nunca la imponen los trabajadores sino las fuerzas militares del “orden” en nombre de la ley. La sociedad capitalista –que no puede existir sin explotación y opresión es “de por sí” violenta; ¿Cómo puede vivir una minoría (menos del cinco por ciento) oprimiendo al 95 por ciento de la población sino imponiendo la violencia? ¿Cómo dos partidos (PRI, PAN) que no representan a nadie pueden llevan un siglo sometiendo a la población? La única manera de que un movimiento o un partido “de oposición” puede vivir es no haciendo nada, haciendo poco y mediantes acuerdos. En la historia de Yucatán yo lo llamo “valores entendidos” porque “ningún movimiento de protesta llega al fondo o se radicaliza y el gobierno nunca reprime.

6. En 53 años de activismo en lo que toca a Yucatán –con excepción de la huelga de hambre que hicimos en diciembre de 1994 por el zapatismo- nunca nos hemos plantado en la plaza principal 24 horas para protestar; después de nuestros mítines de tres horas nos vamos a “descansar” a nuestras casitas y mis dos ayunos nunca recibieron a más de 20 solidarios. (Mantuve además 18 años (dieciocho) un periódico-cartel grande de 2 por 1,5 metros –con texto nuevo semanal de orientación anarco-zapatista frente al palacio de gobierno- que sirvió sólo para curiosos) En síntesis: el gobierno cumple con no reprimirnos y nosotros con “no caer en la llamada provocación”. Aunque no haya nada firmado hay “valores entendidos” y todos felices, con excepción del 80 por ciento de la población que apenas tiene para malvivir.

7. Yo creo que López Obrador va más o menos bien construyendo su partido electorero; sólo con excepción del fatal error de que después del fraude electoral de 2012 no haya llamado a protestar, de que el gobierno de Peña (junto al PAN y PRD y su Pacto) haya implantado reformas reaccionarias –terriblemente lesivas al pueblo- en ley del Trabajo, en Educación, Comunicaciones y demás, guardando el más nefasto silencio. Además haber dejado morir –sin apoyo directo- a los electricistas, a los de Mexicana y a los de la CNTE, desalojados del Zócalo. Pero, ¿cómo reclamar a AMLO si, además de la CNTE, es el único que moviliza a gente, aunque sea en última instancia para lo electoral? (26/IX/13)