viernes, 17 de junio de 2016

15:52:00
CIUDAD DE MÉXICO, 17 de junio.- Por una presunta complicación de neumonía, hoy a las cuatro de la mañana murió a los 82 años de edad Rubén Aguirre, conocido como "El Profesor Jirafales", en su casa de Puerto Vallarta.

En entrevista, Verónica Aguirre detalló que su padre había estado en el hospital del 14 al 25 de mayo porque sufría de neumonía, sin embargo, el doctor se la estabilizó muy bien y después de 11 días en el hospital consideró que era muy riesgoso quedarse porque se podía complicar.

"El doctor lo dio de alta sabiendo que había que cuidarlo pero con por su condición en general se le complicó la neumonía y hoy a las cuatro de la mañana se despidió de nosotros", comentó.



La hija del actor agregó que estuvo rodeado de su familia, "aquí estuvieron sus hermanas, sobrinas, sobrinas, nietos, los hijos, la mayoría, y estuvo muy apachado. Murió tranquilo y tan paz, no tuvo dolor. Falleció sin preocupaciones, tiene todo resuelto mi papá".

 Aunque reconoció que el doctor no ha ido a determinar la causa de su muerte hasta el momento, dijo que su hermana Carmen "estaba a su lado y le escuchó una respiración muy profunda y de pronto dejo de respirar".

Compartió que están por llegar algunos hermanos, "ahorita está Victoria, Carmen y Verónica. Rubén, mi hermano mayor de los hombres estuvo toda la semana y se fue ayer. Gerardo y Arturo están por llegar".

Sobre el estado de su mamá, Consuelo de los Reyes, con quien estuvo casada 57 años, dijo que siempre ha sido muy fuerte, pero ahorita está triste como nunca.

Los restos de Rubén Aguirre serán velados en una funeraria del centro de Puerto Vallarta, posteriormente serán cremados, informó Verónica Aguirre.

Publicó sus memorias el año pasado, "Después de usted".

Escribe Gerardo Ruiz:

Uno de sus alumnos dio a conocer la noticia. En Twitter. Cosas del siglo XXI: “Mi profesor favorito descansa en paz... Hoy mi gran amigo Rubén Aguirre parte de este plano. Te extrañaré mucho”, escribió Édgar Vivar, el inolvidable Ñoño de la vecindad más famosa de México (con perdón de La Maldita), la del Chavo del Ocho. Había muerto el profesor Jirafales a los 82 años, víctima de una neumonía, en Puerto Vallarta, en el occidente de México.

1.
Rubén Aguirre era el profesor Jirafales y el profesor Jirafales era Rubén Aguirre. Durante los nueve años que duró el Chavo del Ocho (de 1971 a 1980), el personaje creado por Roberto Gómez Bolaños —Chespirito, cerebro del programa, ideólogo del humorismo soso mal llamado blanco— se ganó la simpatía de la audiencia. Y eso que no era el tipo más agradable: esnob, intelectualoide, bigote bien cortado, puro en mano, 1.96 m de pedantería y sombrero.

Sin embargo, enamoraba. Y si no que le pregunten a la Doña Florinda —encarnada por Florinda Meza, la Salieri del Canal 2 de Televisa—, la soltera de la vecindad, de no tan mal ver comparada con La Bruja del 71, madre del insoportable Quico —que ya es mucho—, que cada que se lo encontraba lo invitaba por una “tacita de café”, mientras en el fondo sonaba Opening Title, de Michael Reynolds. Y los dos se miraban, embelezados. Caballero como los de antes, amante a la antigua, el profesor siempre se le acercaba con un ramo de flores.

Pero no todo era romance en la vida de Inocencio Jirafales, sí, ese era su primer nombre, según reveló el mismo Rubén Aguirre en su libro Después de usted. Las memorias del profesor más querido de América Latina (Planeta, 2015). Porque de haber existido el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) en los años setenta, varios de sus alumnos ya tendrían una “recomendación”. Y es que no lo bajaban de “Maestro Longaniza, Ferrocarril parado, Kilómetro de cañería y Manguera de Bombero”, entre otros improperios. El profesor expresaba su ira con el ya famoso “Ta ta ta tá” y uno que otro lanzamiento de tiza —ya no muy bien visto actualmente en las escuelas.

2.

Rubén Jirafales ya pasó a la historia como uno de los maestros más queridos de México, tal vez arriba en popularidad que el tierno Don Cipriano, el profesor rural, casi ciego, que interpretara con maestría José Elías Moreno en Simitrio (Emilio Gómez Muriel, 1960) o esa película que pasan en el Canal 9 cada que es Día del maestro.

Al concluir definitivamente los programas de Roberto Gómez Bolaños en Televisa a principios de los noventa, Aguirre recorrió México y Latinoamérica con su propio circo y el personaje que lo hizo famoso. Sus excompañeros, Quico (Carlos Villagrán) y La Chilindrina (María Antonieta de las Nieves), harían lo propio no sin antes demandar a Chespirito por los derechos de sus personajes. Caballero como pocos, Don Rubén se mantuvo al margen.

La fiesta terminó abruptamente en 2007, cuando Aguirre y su esposa, Consuelo de los Reyes Medellín, sufrieron un accidente automovilístico mientras se dirigían a Los Mochis. Ella perdió una pierna. Con ello inició la debacle del eterno profesor: diabetes, cálculos en la vesícula, problemas en la columna vertebral y una deuda de 5.000 dólares en el hospital. Finalmente fue la neumonía la que se lo llevó la madrugada de hoy, en Puerto Vallarta. En la ruina.

3.

Nacido el 15 de junio de 1934, en Saltillo, en el norte de México, Rubén Aguirre Fuentes fue un ingeniero agrónomo que quería ser torero. En una corrida conoció a su esposa, a mediados de los años cincuenta: la vio en las gradas y se enamoró. Aquella tarde recibió al toro de rodillas para demostrar su valor… “Como el profesor Jirafales dando su lección”, según canta Cypress Hill y Control Machete en Siempre peligroso. (Informador / Univisión)