miércoles, 7 de diciembre de 2016

11:49:00
NUEVA YORK, 7 de diciembre de 2016.- Donald Trump quiere nombrar al general de la Marina estadounidense retirado, John Kelly para dirigir el Departamento de Seguridad Interior, según ha informado la CBS este miércoles y han confirmado fuentes cercanas al presidente electo.

Kelly, ex jefe del Comando Sur de los Estados Unidos, ha aceptado la oferta, tal y como ha confirmado la cadena de televisión CBS, así como The New York Times y The Washington Post.

Kelly, de 66 años, sería el tercer general que Trump nombra para un puesto de alto nivel en su gabinete. El presidente republicano electo, que no tiene experiencia militar, nombró al general jubilado James Mattis para dirigir el Departamento de Defensa y eligió al teniente general retirado Michael Flynn para ser su consejero de seguridad nacional.

Donald Trump con el general John Kelly después de una reunión en Nueva Jersey. (REUTERS)

Kelly manifestó diferencias con el presidente demócrata Barack Obama en temas clave y advirtió de vulnerabilidades a lo largo de la frontera sur de Estados Unidos con México.

Como jefe del Comando Sur de los Estados Unidos, Kelly fue responsable de las actividades y relaciones militares de Estados Unidos en América Latina y el Caribe.

Aunque la experiencia militar de Kelly puede darle una visión de las amenazas en el extranjero, como el tráfico de drogas o el extremismo islámico, no le servirá para prepararse ante las complejidades legales y políticas de lidiar con una agencia que lo supervisa todo, desde la seguridad aeroportuaria hasta la protección contra las amenazas cibernéticas y la respuesta a las crisis domésticas.

Terry Branstad, embajador de EEUU en China

El presidente electo, Donald Trump también ha designado al gobernador de Iowa, Terry Branstad, un "viejo amigo" de China, para el importante puesto de embajador estadounidense en Pekín, según ha confirmado este miércoles el equipo de transición del presidente electo.

Branstad, de 70 años, tendrá la delicada tarea de representar a Washington en Pekín, después de que Trump hiciera de China el blanco privilegiado de sus críticas, acusando al país de competencia desleal.

Branstad tiene amplios lazos con China y una amistad personal con el presidente chino, Xi Jinping, desde hace décadas, por lo que, de ser confirmado por el Senado, su nombramiento supondría un gesto positivo hacia Pekín después de que Trump hablara por teléfono con la dirigente de Taiwan, Tsai Ing-wen.

El pasado viernes, Tsai telefoneó a Trump para felicitarle por su éxito en las elecciones y ambos mantuvieron una conversación de unos diez minutos, lo que supuso el primer contacto formal de alto nivel entre Estados Unidos y Taiwan en casi 40 años. (El Mundo)