lunes, 2 de abril de 2018

18:01:00
TÚNEZ, 2 de abril de 2018.- La Junta Electoral de Egipto ha confirmado este lunes los resultados preliminares de las elecciones presidenciales filtrados a la prensa local la semana pasada. Según los datos oficiales, el presidente Abdelfattá Al Sisi ha sido reelegido para otro mandato de cuatro años con un 97% de los votos válidos. Su adversario, Musa Mustafá Musa considerado un candidato títere al liderar un partido progubernamental, se hizo con el 3% de los sufragios. La participación fue del 41%, más de seis puntos inferior a la del 2014, lo que refleja una erosión en la popularidad del mariscal, que gobierna con puño de hierro el país árabe más populoso.

(Reuters)

Un dato a tener también en cuenta es que de las cerca de 24 millones de papeletas depositadas en las urnas, casi unos dos millones fueron consideradas nulas. Por lo tanto, superaron a las recibidas por Musa, que no llegaron a las 800.000. Aunque una parte de los votos nulos puede corresponder a errores de los electores en un país con una elevada tasa de analfabetismo, en las redes sociales egipcias se aseguraba que un alto porcentaje fueron hechos a propósito. En muchos casos, las papeletas aparecieron con el nombre del futbolista Mohamed Salah, el futbolista egipcio del Liverpool que se ha convertido en el nuevo héroe nacional después de una temporada espectacular en la que ha llevado a la selección nacional al Mundial 28 años después.

Ante la falta de competición en los comicios —los cinco candidatos opositores que intentaron presentarse fueron arrestados o intimidados, y acabaron retirándose de la cursa—, su principal interés residía en la tasa de participación, único indicador posible del apoyo al presidente en un país con un margen cada vez más reducido de libertad de expresión. El régimen se esforzó en elevar el número de ciudadanos que acuden a las urnas, y numerosas informaciones apuntaban a que se incentivó económicamente la participación electoral. En los barrios más pobres, por ejemplo, la práctica de la compra de votos a cambio de cajas de comida fue bastante extendida. Aún así, la participación oficial fue relativamente baja.

Sin embargo, la oposición considera que la participación real puede haber sido aún menor, habida cuenta de la poca afluencia de votantes vista en los colegios electoral y en la falta de independencia de la Junta Electoral. “Estos momentos son excitantes para esta nación ... y serán escritos con letras doradas bajo el título del amor de Egipto ... El mundo entero oye vuestros cantos de amor por Egipto”, declaró Lashin Ibrahim, el presidente de la Junta Electoral, en la rueda de prensa convocada para anunciar los resultados oficiales.

Según los expertos, el desplome del apoyo ciudadano a Al Sisi, un figura popular tras el golpe de Estado de 2013, se debe a la aplicación de un severo plan de austeridad desde 2016, a su incapacidad de poner fin a la amenaza terrorista y a la creciente represión. Según la estimación de Human Rights Watch, unas 60.000 personas han sido arrestadas durante los últimos cinco años, la mayoría por motivaciones políticas.

Al Sisi contará con al menos cuatro años más de Gobierno, si bien muchos analistas sospechan que podría intentar enmendar la Constitución para eliminar el límite de dos mandatos presidenciales consecutivos vigente, y que le obligaría a abandonar el cargo en 2022. De hecho, el año pasado, sus acólitos en el Parlamento y la prensa ya promovieron una reforma de la Carta Magna para prolongar su presidencia, que finalmente no se acabó fraguando. (Ricard González / El País) 

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