lunes, 28 de noviembre de 2016

11:04:00
MIAMI, 28 de noviembre de 2016.- Donald Trump ha recurrido al lenguaje que mejor conoce, el de los negocios y el de las redes sociales, para lanzar este lunes una amenaza a Cuba: si no mejora las condiciones del “acuerdo” por el que Washington y La Habana acercan posiciones desde hace casi dos años, en cuanto asuma la presidencia estadounidense lo dará por terminado, echando por tierra la normalización de relaciones comenzada por Barack Obama.

“Si Cuba no se muestra dispuesta a ofrecer un mejor acuerdo para los cubanos, para los cubanoamericanos y para el pueblo estadounidense en general, liquidaré el acuerdo”, dijo el presidente electo en un tuit (If Cuba is unwilling to make a better deal for the Cuban people, the Cuban/American people and the U.S. as a whole, I will terminate deal.
09:02 - 28 nov 2016).

El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió al Gobierno de Cuba de que revertirá la política de apertura de su predecesor, el aún presidente Barack Obama, si no hay movimientos políticos en la isla. (AP)

El mensaje en las redes sociales coincide con el inicio de los tributos en Cuba por la muerte de Fidel Castro y con la llegada a La Habana del primer vuelo comercial regular a la capital cubana desde Estados Unidos en más de medio siglo, un paso más en la normalización de relaciones. Es además el primer mensaje que lanza Trump sobre la isla desde que el sábado se pronunciara sobre el deceso del “brutal dictador” cubano.

En ese comunicado, también prometía que, como presidente, hará lo posible “para garantizar que los cubanos pueden comenzar de una vez su camino hacia la prosperidad y la libertad”, aunque no llegó a concretar la amenaza que sí ha formulado ahora. Con todo, tampoco en este nuevo mensaje explica qué estaría dispuesto a “liquidar” de una creciente relación en la que también están en juego muchos intereses económicos de EE UU.

La mayoría de expertos considera por ello que aunque Trump puede llegar a ralentizar la normalización de relaciones e incluso frenar algunas medidas, es muy improbable que vaya a revertir todos los pasos, puesto que supondría un golpe fuerte a grandes intereses económicos estadounidenses, desde las grandes aerolíneas a los agricultores que también presionan por hacer más negocios con la isla. (Silvia Ayuso / El País)