domingo, 11 de septiembre de 2016

11:08:00
Pedro Echeverría V.

1. Luis Videgaray sigue dirigiendo la jugada y no es difícil que se convierta en asesor del candidato Trump. No se puede ir del gabinete así tan fácil siendo el casi vicepresidente del país, estratega del “Pacto por México, así como de las 10 “reformas estructurales”. No es que sea una “luminaria”, pero “en el gabinete de los ciegos el tuerto es rey”. Lo que le sucedió es que cayó muy bajo en la apreciación de los empresarios más poderosos: devaluación del peso, desplome de los precios del petróleo, falta de inversiones, aumento del desempleo, vergonzoso crecimiento; sin embargo, a pesar de ello, por su peso político, pudo mantenerse en la cúpula, pero vino lo de Trump.

2. Videgaray –un economista de la derecha- puede demostrarse, es quien tenía mayor influencia sobre Peña en el campo económico y político. Se ha escrito varias veces que el mismo José Antonio Meade –su sustituto en la secretaría de Hacienda- es una ficha directa de él y que sin duda fue su recomendado. Lo sucedido este último ha sido una pieza acomodable en cualquier secretaría de Estado y para cualquier partido. No necesita resolver problemas, pero sabe capotearlos con la risa en los labios. Ya Videgaray y su equipo había elaborado la Ley de Ingresos y el presupuesto de egresos; pero en unas horas lo presentó Meade con “sus correcciones”.

3. En la economía mexicana no se registrará ningún cambio, aunque también hay que subrayar que tampoco en Sedesol, como siempre ha sucedido en México. La mayoría de los mexicanos que opinan sobre política o están en la oposición creen que cambiando a dos o tres funcionarios de gobierno las cosas ya no estarían peor. La historia de México demuestra la enorme capacidad, la fortaleza de la burguesía para cambiar –incluso medio gabinete… o todo- y no pasa nada. López Portillo cambió al de Hacienda, Programación, Educación, etcétera el mismo día, y nada absolutamente pasó para bien. Para que cambien las cosas se necesita una revolución de abajo.

4. Se dice que al dejar Meade Sedesol y ponerse al negociador Luis Miranda, el PRI profundizará su control político distribuyendo más dinero entre los pobres para asegurar sus votos; es segurísimo, pero quien ocupe esa secretaría “de los pobres” opera sin límite alguno, de la misma manera. Miranda es un subordinado de Peña desde hace décadas y era la cuña del presidente en Gobernación. Él se encargó en esa secretaría de entretener a los maestros de la CNTE y después de 20 reuniones no resolverles nada. ¿Cómo es posible que él sólo frente a 20 maestros y otras organizaciones en “mesas de diálogo”, no resuelva nada?

5. No debe haber esperanza en nada de nada porque precisamente por esas esperanzas nos joden. ¿Qué no se pondrán más impuestos? ¿Y de qué carajos va a vivir el país sin los multimillonarios que se llevan todas las ganancias no pagan impuestos o en vez de pagar sobre el 30 o 40 por ciento de sus ganancias sólo entregan el dos o tres por ciento? Quienes no deben pagar ningún cinco son los explotados, pobres y miserables; pero con el alza de los precios de los artículos, de la llamada “canasta básica”, los pobres pagan un gigantesco porcentaje comparado con lo que pagan los ricos. La muestra brutal: los pobres pasaron a miserables y los ricos a multimillonarios.

6. Pero la mayoría de la población sigue enajenada, embrujada con la televisión, con Juan Gabriel, con la virgen María y el fútbol. ¡Qué carajos le importa el desempleo o los salarios de hambre, el no tener qué comer junto a sus hijos, al fin Dios proveerá! Obvio nunca se repetirá aquella destrucción de máquinas enemigas de los luddistas pensando en que la destrucción de aparato televisivos remediarán la situación; al contrario los hogares se enloquecerían si no tienen un distractor “gratuito” como la tele. Si los niños, desde los cinco meses, no tienen mejor distractor que eso que le llaman la “caja loca”, los grandes morirían sin ella.

7. Así que los dispersores de atención de problemas esenciales del tipo de Trump, Juan Gabriel, el cambio de Hacienda y Sedesol, así como las manifestaciones fascista de “defensa a la familia”, son efectivos para ya no pensar y hablar de la profunda crisis que vive el país. Las batallas de la Coordinadora magisterial y de los padres de los 43 desaparecidos, han ayudado maravillosamente a desarrollar la conciencia de lucha en el país. La luchas de los maestros y los padres continuaran, pero es indispensables que surjan nuevas batallas para frenar los saqueos, los robos, los encarcelamientos y asesinatos contra el pueblo que protesta. ¡Salgamos a las calles y plazas! (11/IX/16)