viernes, 29 de julio de 2016

21:24:00
MILÁN, Italia, 29 de julio.- El papa Francisco ha aceptado la renuncia del obispo de la diócesis irlandesa de Galway y Kilmacduagh, Martin Drennan. El nombre del prelado había aparecido en el 'Informe Murphy' de 2009, que señalaba los abusos a menores en la iglesia irlandesa y los mecanismos de la diócesis y el Estado irlandés para ocultarlos durante años.

La renuncia del obispo irlandés de 72 años se ampara en un artículo del Derecho Canónico que prevé la dimisión de un prelado "por enfermedad o causa grave". Oficialmente la Conferencia episcopal irlandesa ha especificado que la renuncia del prelado se produce "por motivos de salud". De los seis obispos cuyos nombres aparecen en el informe, Drennan era el único que continuaba en su puesto. Hasta ahora se había negado a renunciar, a pesar de las presiones, porque aseguraba que el documento no le señalaba directamente.

Martin Drennan, de 72 años, supuestamente se retira por consejo médico. Papa Francisco le aceptó la renuncia. (galwaybayfm.ie)

Pero la realidad es que su nombre aparecía no sólo en el 'Informe Murphy' sino también en el llamado 'Informe Ryan'. Ambos documentos empujaron al papa emérito Benedicto XVI ha emprender una operación de 'limpieza' en el seno de la iglesia católica irlandesa en 2010.

Investigan a un estrecho colaborador del Papa

La noticia se produce tan sólo dos días después de que la televisión australiana ABC anunciara que el cardenal George Pell, secretario de la Prefectura de Asuntos Económicos de la Santa Sede --el máximo responsable de las finanzas vaticanas-- y estrecho colaborador del Papa Francisco, está siendo de nuevo investigado en un caso de presuntos abusos sexuales a menores en su país de origen.

Según la prensa australiana los abusos se habrían producido cuando Pell era párroco en un pueblo en el estado de Victoria a finales de los años 70. Según los medios de comunicación locales, dos hombres de cuarenta años habrían presentado una denuncia contra el hoy cardenal y las autoridades del país estarían llevando a cabo una investigación desde hace casi un año. El cardenal Pell ha asegurado que las acusaciones son "completamente falsas".

Esta no es la primera vez que el nombre del actual responsable de las cuentas vaticanas es salpicado por un escándalo similar. A principios de este mismo año fue interrogado por una comisión australiana que investiga la respuesta de las diferentes instituciones a varios casos de abusos a menores entre los años 70 y 80 por parte de algunos sacerdotes de la diócesis de Pell. En concreto la justicia australiana está investigando si se ocultaron las denuncias contra el ex sacerdote australiano Gerald Ridsale, acusado de haber abusado de más de 50 niños.

El cardenal Pell fue llamado a declarar para que explicara como la iglesia negoció con las víctimas que denunciaron a los sacerdotes para que el escándalo no saliera a la luz. Pell aseguró que nunca supo de las denuncias contra Ridsale hasta que fue detenido en 1993. (Soraya Melguizo / El Mundo)