lunes, 1 de mayo de 2017

12:33:00
CIUDAD DE MÉXICO, 1 de mayo de 2017.- Más de la mitad de las mujeres mayores de 50 años presentan problemas de incontinencia urinaria y/o prolapso (alteraciones por descenso o caída de vejiga, matriz o recto); para recuperar su calidad de vida el ISSSTE cuenta con innovadores tratamientos, el más reciente es la colocación de cintas anti-incontinencia mediante cirugías de mínima invasión, con excelentes resultados correctivos de la Incontinencia Urinaria de Esfuerzo (IUE).

Así lo dio a conocer el Dr. Roberto Ignacio Montiel Mora, uroginecólogo de la Clínica de Distopias (prolapso en los órganos pélvicos) del Hospital Regional “Lic. Adolfo López Mateos”, unidad médica con la mayor experiencia institucional (20 años) en el manejo de estas patologías y de acuerdo al especialista, “se caracteriza por brindar a las pacientes atención integral y trato digno con calidez, les hacemos sentir en confianza para tratar temas que tienen que ver con su intimidad y autoestima”.

Más de la mitad de las mujeres mayores de 50 años presentan problemas de incontinencia urinaria y/o prolapso.

Las cintas anti-incontinencia son el tratamiento de cirugía de mínima invasión más moderno que ha incorporado el Instituto en la Clínica de Distopias para tratar la IUE, una de las patologías más frecuentes en mujeres que transitan por la menopausia o que han tenido más de dos partos. De mayo de 2016 a la fecha 120 pacientes han sido beneficiadas con excelentes resultados a largo plazo en el control de sus esfínteres.

Montiel Mora explicó que “la colocación de cintas anti-incontinencia se realiza mediante un abordaje por la ingle y vía vaginal; se introduce una aguja con la cinta y esta se coloca en los agujeros obturadores de la cadera para formar una hamaca a la uretra; cuando la paciente hace un esfuerzo que aumenta la presión abdominal la cinta se pone en contacto con la uretra y la cierra para evitar fuga de orina, su funcionamiento es mecánico y muy efectivo”.

Añadió que este tratamiento quirúrgico de mínima invasión está indicado para la IUE en grados severo y muy severo, caracterizada por pérdidas de orina al realizar algún esfuerzo como toser, estornudar, reírse o practicar algún ejercicio.

En referencia a los síntomas de la IUE el especialista refirió: “pierden orina con los esfuerzos, en gotas o chorro y llegan a requerir 5 o 6 toallas sanitarias o incluso pañales, condición que dificulta sus actividades en todos los ámbitos: personal, familiar, laboral y social; también afecta su vida sexual y sus relaciones de pareja, ocasionando en las mujeres que lo padecen ansiedad y baja autoestima, de ahí que los tratamientos tienen gran impacto en su calidad de vida”.

En la Clínica de Distopias también se realiza una amplia variedad de cirugías entre las que destacan: histerectomía vaginal (extracción de útero cuando hay miomas u otras patologías), colpoplastías (levantamiento de vejiga vía vaginal), cistoscopias diagnósticas (exploración interna de la vejiga).

Mediante la cistoscopia quirúrgica se ofrecen tratamientos para resección de tumores,  toma de biopsias, uretrolisis (liberación de uniones o adherencias en vejiga para evitar fuga de orina), aplicación de botox dentro de la vejiga, resección de divertículos y quistes en uretra, reparación de desgarres perineales (zona entre ano y vulva) ocasionados en el parto vaginal y de lesiones de vesícula secundarias a cesárea o histerectomía (extracción de matriz).

El uroginecólogo del ISSSTE puntualizó que los principales factores de riesgo para padecer prolapso e incontinencia urinaria son la obesidad, haber tenido dos o más partos y tener 50 años o más.

Recomendó a las mujeres acudir al médico ante los siguientes síntomas: sensación de cuerpo extraño en vagina (como una nuez, un limón o una naranja) que puede provocar dolor durante las relaciones sexuales; resequedad vaginal, pérdidas involuntarias de orina o materia fecal que ameriten uso de protectores o pañal.

“El diagnóstico temprano de estas alteraciones permite dar tratamiento mediante cirugía correctiva de mínima invasión a las pacientes, con excelentes resultados funcionales desde un día después de los tratamientos y a largo plazo. Además, evitamos que el problema llegue a prolapso uterino completo o prolapso vesical completo, al tiempo que fortalecemos su autoestima y mejoramos su calidad de vida”, concluyó el especialista del ISSSTE.