domingo, 5 de febrero de 2017

09:16:00
ESTAMBUL, 5 de febrero de 2017.- Las fuerzas de seguridad turcas han lanzado este domingo por la mañana una gran redada contra el auto denominado Estado Islamico (IS por sus siglas inglesas) en todo el país. Se trata de la mayor operación contra el yihadismo desde la masacre de 39 personas en el club Reina de Estambul el pasado año nuevo. Hasta el momento los agentes han intervenido en al menos quince provincias y detenido a 423 sospechosos.

Equipos de las unidades de Inteligencia y de Antiterrorismo iniciaron su acción de madrugada en Ankara, donde según el periódico Hürriyet arrestaron a 60 presuntos yihadistas. La búsqueda se extendió rápidamente a Kocaeli y Bursa -46 capturados-, ambas provincias cercanas a Estambul -18 detenciones- y conocidos trampolines desde donde prepararse para atentar en la mayor ciudad turca. Entre los aprehendidos hay un notable pero indeterminado número de ciudadanos extranjeros.

El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogán. (REUTERS)

La provincia donde se han practicado más arrestos es Sanliurfa, una región que hace frontera con la provincia siria de Raqqa, cuya capital sigue ocupada por el IS. De acuerdo con la Fiscalía, citada por el Hürriyet, 150 sirios quedaron bajo custodia allí tras haberse irrumpido en hoteles y domicilios particulares. Los uniformados incautaron gran cantidad de documentación. Sanliurfa es una de las provincias que en el pasado servían de vía de acceso a territorios en manos del IS en Siria.

Otra de las ciudades objetivo ha sido Adiyaman, una provincia kurda donde durante años se adoctrinó y organizó -con la policía deteniendo y luego inexplicablemente liberando a algunos de sus miembros- la célula más letal del Estado Islámico en Turquía. Las fuerzas especiales se llevaron a diez personas. Al grupo de yihadistas de Adiyaman, conocidos también como los Dokumaci -en honor a Mustafa Dokumaci, su líder - se les atribuyen al menos tres atentados en el pasado, con más de 135 muertos.

En la provincia conservadora de Konya, otro de los considerados en el pasado centros operativos del Estado Islámico en Turquía, los agentes turcos han arrestado a 75 personas. Se las investiga por proporcionar apoyo logístico y facilitar la entrada y salida de Siria. En Adana, un área sureña próxima a Siria, un despliegue de quinientos agentes ha detenido a 25 sospechosos. En Esmirna, en la costa egea, se detuvo a nueve individuos que, se cree, planeaban una nueva matanza.

Según el periódico pro gobierno Yeni Safak, los capturados en Esmirna, puestos a disposición del juez, trabajaban en tareas de captación y logística. Uno de ellos, cuyas siglas son E.A., presuntamente habría contactado con redes de traslado de migrantes a Grecia. Se cree que sería parte de un plan para camuflar atacantes en el flujo migratorio. El Yeni Safak añade que también se hallaron libros dedicados a Fethullah Gülen, un clérigo al que Turquía acusa de organizar el golpe de estado del 15 de julio.

Esta macro operación llega tres meses después de que el auto proclamado 'califa' del IS, Abu Bakr Bagdadi, llamara personalmente a sus huestes a asesinar en suelo turco. Hasta entonces, el Estado Islámico no reivindicaba sus atentados, lo que se entendía como una estrategia para sembrar confusión y proteger sus activos en Turquía. Pero la investigación de ataques más recientes, como el del Reina, muestra un giro estratégico del IS, ordenando directamente desde la cúpula golpear a Turquía.

Las amenazas del IS a Turquía tienen que ver tanto con la intensificación de la presión policial turca a su aparato como con la ofensiva Escudo del Éufrates. El ejército turco lleva desde el pasado agosto desplegado en el norte sirio, donde combate a la vez a los yihadistas y a las fuerzas kurdas que, a su vez, luchan contra el IS. El objetivo inmediato turco es capturar la ciudad de Al Bab, ocupada por el IS. Medios turcos informan que en las últimas horas se han abatido allí a 33 supuestos miembros del IS. (Lluís Miquel Hurtado/ El Mundo)