martes, 10 de enero de 2017

07:58:00
MÉRIDA, Yucatán, 10 de enero.- Luego de su regreso de Australia, donde pasó la Navidad con sus cuates de parranda, el mirrey Pablo Gamboa Miner pisó culebra en el evento de inicio de la segunda etapa del Parque Lineal Metropolitano en Francisco de Montejo, el domingo pasado, al opacar nada menos que al gobernador Rolando Zapata Bello con la porra que llevó para que le aplaudan y vitoreen en una acción política que enojó al equipo del mandatario e incomodó a otros correligionarios.


El incidente ocurrió a unos días del IV Informe de Zapata Bello, de manera que se trata de un doble agravio contra el mandatario, quien nunca esperó ser víctima de un teatro armado por Pablito Gamboa y sus huestes.

Postulado por el PRI y el Verde Ecologista, el hijo más pequeño de Emilio Gamboa Patrón parece tener dominado el poniente de la ciudad, donde hizo clientela durante la construcción del Parque Lineal Metropolitano, una obra que surgió a su paso por la Coordinación Metropolitana de Yucatán (Comey). De hecho fue su principal apuesta, pues un día sí y el otro también sólo hablaba de esa obra.

El Parque le sirvió de plataforma para buscar la diputación federal por el III Distrito y para reclutar a una serie de activistas que ahora le sirven para sus eventos públicos. 

Sólo que en esta ocasión se le pasó la mano y el aplausómetro lo dejó mal con el gobernador, y causó el disgusto de Felipe Cervera Hernández, presente en el evento, y del secretario de Desarrollo Social, Mauricio Sahuí Rivero, quien presume de tener bajo control a los activistas de Mérida. En el acto también estuvieron el alcalde Mauricio Vila Dosal y el diputado Panchito Torres, entre otros funcionarios y políticos.

Pablito tuvo un traspié recientemente, con el escándalo de su padre Gamboa Patrón por bajar de un helicóptero en un área restringida de Arrecife Alacranes, que fue duramente criticado en medios locales y nacionales y en redes sociales. El incidente, que indignó a muchos mexicanos y trascendió también en el extranjero, echó por tierra el primer informe del mirrey Gamboa Miner, pues nadie se acuerda de su evento y menos de lo que dijo.

Egresado de la Ibero, con una maestría en Washington, el “niño Verde” de Yucatán –mote que le pusieron por ser postulado por el Verde Ecologista, por estar “verde” y por ser promotor del "Paseo Verde", como se le conoce al Parque Lineal Metropolitano-, es uno de los que han alzado la mano para ser considerado para la candidatura al gobierno del Estado en 2018, aunque se sabe que sólo es una vieja estrategia para que le den algo y se convierta en senador en su meteórica carrera allanada por su influyente padre.

En círculos priistas se sabe que Gamboa Miner dejó colgado a su cuate Liborio Vidal Aguilar, pues no ha cumplido un acuerdo que hizo con el ex alcalde de Valladolid. El trato era que el "amigo Libo" lo placeara por el oriente del Estado y él lo ayudara a entrar y hacer eventos en Mérida, lo cual no ha ocurrido. Faltó a su palabra y eso habría echado por tierra la alianza que habían hecho.

Así las cosas, el “niño Verde” sigue acumulando puntos, pero en contra, y errores políticos como el de llevar porras al evento del domingo pasado le puede seguir costando taches en sus aspiraciones políticas. Tiempo al tiempo, pisar culebra en política equivale a jugar con fuego y resultar quemado... o chamuscado.