viernes, 26 de julio de 2013

15:18:00
MÉXICO, 26 de julio.- Arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) hallaron recientemente el cráneo de un individuo decapitado, de 500 años de antigüedad, en la Zona Arqueológica de Tlatelolco, que forma parte de una pequeña ofrenda localizada al pie del Templo Mayor del sitio prehispánico.


De acuerdo con el arqueólogo Salvador Guilliem, director del Proyecto Tlatelolco, el resto óseo corresponde a un joven adulto y se encontraron depositados sobre una vasija. Ambos materiales se localizaron a un nivel que está relacionado con la etapa constructiva VII-A del Templo Mayor, correspondiente a los años 1500 y 1515 d.C.

El especialista del INAH refirió que el hallazgo se registró dentro de la primera fase del trabajo de exploración arqueológica, por lo que no ha sido posible determinar las dimensiones de la ofrenda, la cual podría ser de consagración, es decir, que se colocó durante los rituales de preparación del espacio que ocuparía dicha edificación.

“Estamos delimitando el espacio para ver si la oblación se compone exclusivamente del cráneo y la vasija, o bien, si tenemos más restos asociados”, dijo Guilliem al referir que no obstante que falta hacer estudios de antropología física, a través de la dentición se ha podido saber que es un adulto, muy probablemente un cautivo de guerra que habría sido decapitado.

“La exploración arqueológica —añadió— lleva varias fases, la primera es la prospección, que consiste en verificar las dimensiones de los objetos que constituyen el contexto arqueológico, en este caso del cráneo y la vasija; la segunda es el registro de estos elementos, y la tercera es la clasificación taxonómica que nos permite contemplar todas las evidencias de manera más cierta”, expresó.


El descubrimiento se dio poco después de que un custodio, encargado de las labores de limpieza, como parte del Programa de Conservación de los Monumentos Arqueológicos 2013, reportó lo que parecía ser una vasija enterrada.

Al inspeccionar y realizar labores de excavación y rescate, los arqueólogos Salvador Guilliem y Paola Silva encontraron una pequeña ofrenda que había sido tapada con lajas de piedra, y que a causa de las lluvias en la capital del país, el deslave de tierra facilitó su hallazgo.

Paola Silva, responsable del mantenimiento de la Zona Arqueológica en Tlatelolco, precisó  que la pequeña ofrenda es la número 34 que se halla, y que la exploración debe hacerse meticulosamente para evitar la pérdida de información.

“No podemos bajar los niveles de excavación muy rápido porque hay fragmentos de cerámica que encontramos cerca de la ofrenda, y no sabemos si forman parte de la misma o de algún relleno; antes de retirarlos tenemos que ver su disposición y cómo llegaron ahí, haciendo un registro minucioso del contexto”.

Finalmente, y sin determinar el tiempo que tomaría excavar el área alrededor de la ofrenda, Salvador Guilliem adelantó que en las próximas semanas se buscará fijar los límites de la misma, pues existe la expectativa de que pueda equipararse en tamaño a la que se exhibe en la Sala Mexica del Museo Nacional de Antropología, compuesta por una máscara cráneo infantil con incrustación de concha y pirita, cuchillos de silex y otros objetos que muestran su similitud con las encontradas en el Templo Mayor de Tenochtitlan. (Boletín INAH)

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