viernes, 9 de marzo de 2018

13:36:00
CIUDAD DE MÉXICO, 9 de marzo de 2018.- Mantener la calma ante la picadura de un alacrán o cualquier otro animal ponzoñoso, es fundamental para evitar que el veneno viaje más rápido a través del torrente sanguíneo y produzca la muerte.

Ana Lilia Carlos Delgado, integrante del equipo responsable de la Colección Nacional de Arácnidos del Instituto de Biología (IB) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), explicó que el veneno de alacrán contiene cientos de componentes químicos diferentes.


Precisó que la mayor parte de estos químicos son toxinas y que al adherirse a las proteínas del cuerpo humano, desencadenan una intoxicación que se acelera si la persona víctima de una picadura no mantiene la calma.

"Cuando entramos en estado de pánico, el corazón se acelera, las pulsaciones empiezan a aumentar, eso hace que el cuerpo se oxigene y la sangre empiece a circular más rápido, entonces la intoxicación en vez de avanzar en una o dos horas, lo hace en minutos”, aclaró.

En entrevista con Notimex, señaló que el tiempo es fundamental para alcanzar a acudir a un servicio médico. “Lo ideal sería poder detectar al animal que picó y llevarlo con el médico para que determine qué tipo de antídoto aplicar y detener el envenenamiento”.

La Secretaría de Salud ha reportado que tan solo en la Ciudad de México, cada año aumenta entre 10 y 20 por ciento el número de casos por mordedura o picadura de animales ponzoñosos como alacranes, víboras de cascabel, orugas y arañas.

La bióloga Ana Lilia Carlos comentó que entre las cosas que el público desconoce es que los alacranes suelen hacer una primera picadura “en seco” para advertir que van a lastimar, pues evitan inyectar su veneno debido a que eso les causa un desgaste físico y fisiológico.

"En la primera vez solo pican para decir ‘ten cuidado, me estás molestando, aléjate’ y en realidad no quieren inyectar su veneno porque producir una gota es muy complicado, es un desgaste porque necesita comer, digerir y muchas enzimas participan para producir una gotita, así que ellos también lo piensan dos veces antes de picar”, aseguró Ana Lilia Carlos.

El Instituto de Biotecnología (IBt) de la UNAM sostiene que los alacranes existen desde hace 400 millones de años y que en la actualidad existen mil 500 especies diferentes.

En el país habitan 221 especies, de las cuales ocho son peligrosas y se ubican en los estados de Jalisco, Morelos, Guerrero, Nayarit, Guanajuato, Durango, Oaxaca y Guerrero.

El IBt ha realizado investigaciones sobre algunos tipos de veneno de alacrán donde han descubierto propiedades bactericidas y cititóxicas, además de otras propiedades para el tratamiento de la artritis y otras enfermedades. (Notimex)

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