domingo, 28 de enero de 2018

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MÉRIDA, Yucatán, 27 de enero.- Comercializada en México como Difenhidramina (Gelbeck) por Farmacias Similares y Nytol, Benadryl, etc. por otras cadenas, varios testimonios en Internet hablan de gente que ha usado esta sustancia no regulada. Es un antihistamínico de primera generación empleado principalmente para tratar alergias, inducir al sueño, mitigar los síntomas del resfriado común, los temblores del Parkinson, la náusea y los desórdenes dermatológicos y, en algunos casos, para drogarse recreativamente al ser, en altas dosis, un delirante, con todos los riesgo que ello implica.


Según WebMD, algunos de los efectos secundarios más comunes que uno puede experimentar al consumir esta sustancia son un mayor espesor en las secreciones de los pulmones, mareo, visión borrosa, problemas crónicos para dormir, confusión, diarrea, dificultad o dolor al orinar, boca seca, nariz seca, irribabilidad, sudoración excesiva, latidos del corazón a mayor velocidad, dolor de cabeza, temblores involuntarios, picazón, pérdida del apetito, nerviosismo, pesadillas, sobre excitación, problemas de la vista, erupciones, un zumbido en los oídos, sensación de estar girando, obstáculos estomacales, piel sensible al sol y sequedad en la garganta.

Éstos son los síntomas más severos acorde a la página: desórdenes sanguíneos, alucinaciones y convulsiones.

Uso "recreativo"

Existen en Internet testimonios de varias personas que han abusado de la difenhidramina con el fin de drogarse, pues este efecto requiere concentraciones altas del medicamento.

En uno de estos -publicado en 2007-, la persona asegura haber visto un gato muerto de vuelta a la vida, un nido gigante de abejas entre su ropa y a su abuelo -ausente- caminar y sentarse en un sofá, llegando incluso a hablar con él y a su hermana, que está en otro país.

Sus visiones, detalla, cambiaban entre ver a los policías y a su madre -quien iba en otro vehículo- mientras lo llevaban al hospital. Ya ahí, vio -sin que estuvieran presentes- a compañeros de la escuela.

Finalmente, dijo que unas seis veces tuvo alucinaciones donde veía que tenía algo en una mano, lo soltaba y cuando iba a recogerlo, ya no estaba ahí.

Aseguró que llegó el punto en el cual no podía distinguir qué era real y qué no.

En otro portal, un usuario dice que su memoria a corto plazo estaba "jodida" bajo los efectos, teniendo que releer las cosas, pues las olvidaba de inmediato. También alega que bajo los efectos de la difenhidramina hablaba con su madre o un amigo sólo para al finar darse cuenta de que no estaban ahí y que llegó a oír cosas que no estaban allí. Finalmente, señala que es una medicina horrible y recomienda que nadie la use en demasía.

Potencialmente letal

Sea cual sea el caso, no es recomendable hacer una sobredosis, ya sea recreativa o para dormir, con difenhidrimana o ningún otro medicamento y tampoco lo es auto medicarse. También se ha documentado que el cuerpo genera rápidamente tolerancia a esta sustancia.

Para recalcar el riesgo que representa una sobredosis con difenhidramina cabe recordar que en 2010 el ex velocista estadounidense Antonio Pettigrew, de 42 años, se suicidó usando esta sustancia.

Antecedentes

La difenhidramna fue sintetizada por primera vez en 1943 por el Dr. George Rieveschl. (José Repetto)

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