sábado, 4 de febrero de 2017

11:22:00
MADRID, 4 de febrero de 2017.- Cada año en todo el mundo, 14 millones de personas reciben un diagnóstico de cáncer. La mayoría viven en países de medios o escasos recursos, donde también se producen la mayoría de las muertes:casi 9 millones anuales, según las últimas cifras que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha presentado con motivo del Día Mundial contra el Cáncer.

Las estimaciones apuntan a que las cifras seguirán creciendo, en gran parte porque falla la prevención y muchos casos se diagnostican demasiado tarde. Para hacer frente a las cifras crecientes, la Agencia de la ONU pone el foco especialmente en los países con menos recursos, cuyos frágiles -o incluso inexistentes- servicios públicos de salud apenas ofrecen posibilidades de acceder a pruebas de imágen, análisis clínicos o patológicos, todos ellos claves para una detección temprana del cáncer.

La Torre Eiffel de París teñida con luces rosas por el Día del cáncer de mama. (L. BONAVENTURE | AFP)

Los datos del último informe señalan que menos del 30% de los países pobres disponen de servicios de diagnóstico y tratamiento, así como protocolos de derivación a un especialista cuando se detecta un posible caso. «El diagnóstico de cáncer en una fase tardía y la imposibilidad de recibir tratamiento adecuado condenan a muchas personas a sufrimientos innecesarios y a una muerte precoz», ha señalado en un comunicado Etienne Krug, director del Departamento de la OMS de Enfermedades No transmisibles, Discapacidad, Violencia y Prevención de Lesiones.

Es necesario revertir la tendencia, señala la OMS, y conseguir mejorar la prevención y el diagnóstico precoz del cáncer. Porque una detección temprana no sólo permite salvar vidas -se prevé que el número de nuevos casos anuales ascenderá a 21 millones para 2030-, sino también ahorrar muchos costes.

Numerosos estudios han demostrado que el tratamiento de los pacientes a los que se les ha detectado la enfermedad de forma temprana es de dos a cuatro veces menos costoso que el de los enfermos cuyos tumores se diagnosticaron en fases más avanzadas. En 2010, el coste anual total de cáncer en concepto de gastos de atención de salud y pérdida de productividad se estimó en 1,16 miles de millones de dólares.

Por otro lado, recuerda Oleg Chestnov, subdirector general de la OMS para Enfermedades No Transmisibles y Salud Menatal, adoptar medidas para mejorar la prevención y el diagnóstico temprano del cáncer es fundamental para alcanzar uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, que pretende reducir la mortalidad prematura por enfermedades no transmisibles en un tercio para 2030. Las enfermedades no transmisibles provocaron, en 2015, el 70% de los 56 millones de muertes que se produjeron. Más del 40% de las personas que murieron por esta causa tenían menos de 70 años.

Debido a todo ello, la OMS ha publicado nuevas orientaciones dirigidas especialmente a los países con menos recursos «para el control integral del cáncer con el fin de asistir a los gobiernos en la elaboración y puesta en práctica de planes para proteger a la población frente a la aparición del cáncer y tratar a quienes precisan atención». Según señalan, las estrategias para mejorar este acceso no tienen por qué ser muy caras y pueden incorporarse a todos los sistemas de salud.

Por ejemplo, señala la guía, es fundamental concienciar a la población de los primeros signos que muestran algunos tumores, otorgando así herramientas a los afectados para favorecer la detección precoz. Pero además de potenciar estos mensajes, la OMS también pretende orientar a los países con menos recursos sobre cómo dar prioridad a unos servicios básicos de diagnóstico y tratamiento. «Adoptando medidas para aplicar las nuevas orientaciones de la OMS, los planificadores de salud pueden mejorar el diagnóstico temprano del cáncer y garantizar un rápido tratamiento, especialmente para los cáncerdes e mama, cervicouterino y colorrectal. De este modo, aumentará el número de personas que sobrevivan al cáncer. Asimismo, tratar y curar a los enfermos de cáncer será menos costoso», ha señalado Krug.

Uno de los aspectos en los que existe un gran margen para la mejoría, coinciden los expertos, es con respecto a la prevención. Es posible reducir significativamente la incidencia del cáncer, recuerdan, y, para lograrlo sólamente hay que llevar a cabo hábitos de vida saludables.

Lo subrayaba esta semana Miguel Martín, presidente de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), durante la presentación de las últimas cifras del cáncer en España, que muestran que ya se han superado las previsiones realizadas para el año 2020. Durante su intervención, Martín recordó que «las cuatro patas para reducir la incidencia del cáncer son practicar ejercicio regular, evitar el alcohol y el tabaco y no ganar peso». Llevando a la práctica estas medidas en la vida diaria, subrayó Martín, podrían reducirse más de un tercio de los casos de cáncer que se producen hoy en día en nuestro país. (Cristina G. Lucio / El Mundo)