sábado, 4 de febrero de 2017

17:42:00
PROGRESO, Yucatán, 4 de febrero de 2017.- Martín Aguilera Lara, María de los Ángeles Apolinar  Montes y María Isabel Pérez y Uribe, son personas  con discapacidad  cuya calidad de vida se elevó tras recibir el apoyo del Instituto de Vivienda del Estado de Yucatán (IVEY).

En gira de trabajo por el municipio de Progreso, el director general del IVEY, César Escobedo May, acudió a verificar las acciones emprendidas bajo este programa, único en el país  y avalado por el Fondo Nacional de Habitaciones Populares (Fonhapo), instancia que se encarga de canalizar los recursos federales para la ejecución de la obra.

César Escobedo May y la diputada Alonzo Morales envisita a doña María Isabel, a quien se le construyó una recámara.

“Este es un esquema implementado por el Gobernador Rolando Zapata Bello, con el apoyo federal por parte del Presidente Enrique Peña Nieto, para atender las necesidades de las familias yucatecas que tienen algún pariente con discapacidad,  el objetivo es que puedan tener mejor calidad de vida y por eso se ajusta a las necesidades de cada uno”, enfatizó el funcionario, quien estuvo acompañado de la diputada local María Esther Alonzo Morales.

El primer punto de la gira fue el domicilio de Martín, quien a los ocho años sufrió meningitis, lo que le impide hablar y moverse con normalidad pero aun cuando se desplaza en una silla de ruedas  se encarga de imprimir invitaciones, tarjetas y hasta escritos de personas que se lo solicitan.

“Mi hermano, desde muy pequeño, fue educado para que fuera autosuficiente y la prueba es que, a sus 53 años, vive solo porque así lo quiere, aunque estamos pendientes de él”, manifestó su hermana Margarita, quien agradeció al titular del instituto el haberle techado la recámara a su consanguíneo, ya que anteriormente era de asbesto y se filtraba el agua de la lluvia.

El funcionario visitó posteriormente el domicilio de la señora Candelaria Guadalupe  Montes, a cuya hermana, María de los Ángeles Apolinar, de 44 años y que padece Síndrome de Down, también se le techó una recámara.

“El techo anterior era de mampostería pero ya se encontraba muy deteriorado y se filtraba el agua; la verdad, estamos muy agradecidas por el apoyo recibido por parte de ustedes las autoridades, pues no contamos con el dinero suficiente para solucionar ese problema”, manifestó la progenitora de ambas, Guadalupe Montes Couoh, de 77 años de edad y quien se dedica a las labores domésticas.

Por último, Escobedo May y la diputada Alonzo Morales se diriguieron al predio de Mario Jesús Baeza Alonzo, a cuya suegra, María Isabel Pérez y Uribe, de 94 años de edad, se le construyó una recámara adicional para que tenga mayor privacidad.

“Me siento muy contenta y emocionada por mi cuarto”, señaló la nonagenaria, quien presenta dificultades para caminar.