domingo, 19 de junio de 2016

18:46:00
"Yo lo digo, como gerente de este lugar lo digo" fue su argumento para no devolver el anticipo

José Repetto 

Actualización: Como se explica en el último párrafo, el caso ha sido resuelto. La tienda se hizo responsable, sin embargo queda esta nota como testimonio de la prepotencia y pésima actitud de Oscar Solares.

El día de hoy fui víctima de un asalto, por parte de los mismos empleados, en Lenovo Altabrisa.


El pasado jueves 16 de junio aparté una computadora modelo Lenovo All in One C260 en la tienda Zona Digital 83 (anunciada en su fachada como Lenovo), ubicada en el segundo piso de Plaza Altabrisa. Hoy domingo 19 por la tarde acudí a buscarla y para mi sorpresa me dijeron que por un "problema" con un "empleado" no la tenían.


Por ello decidí cancelar mi compra y pedir me fuera devuelto íntegramente el anticipo que dejé, un total de $570. Esto lo hice porque considero indigno estar dando vueltas por un error que no es mío y perder mi tiempo por omisiones que simplemente no fueron mi culpa.

El encargado me dijo que en unos momentos llegaría su gerente, el cual se identificó como Óscar Solares.

Esta persona se negó a devolverme el dinero, argumentando que hice un compromiso con el apartado, compromiso que obviamente fue violentado cuando éste no fue respetado.

Anticipando que habría problemas, pues me quedó claro el manejo poco profesional de este establecimiento, grabé toda la conversación con Solares, quien incluso tuvo el cinismo de ofrecerme "crédito en la tienda" pero se negó rotundamente, sin nada que lo ampare, a devolverme mi dinero.

"Si quiere cancelar con éste nada más va a tener crédito de $570 para cualquier artículo de la tienda, no se le va a devolver el efectivo", "No le podemos hacer una cancelación devolviéndole el dinero", dijo Oscar Solares.

Pregunté al gerente dónde está escrito que no puedo recibir un reembolso, el mencionado dijo "no te vamos a enseñar ningún tipo de política y no te vamos a enseñar nada".

Como si eso no fuera lo suficientemente agraviante, para mí la parte medular del diálogo fue la sigueinte:

Gerente: "No podemos devolver dinero sólo porque sí".

José Repetto: "¿Pero quién dice?".
.
G: "Nosotros, yo lo digo".

JR: "Eso es algo que tiene que estar escrito".

G: "Yo lo digo, como gerente de este lugar lo digo. Soy el que toma decisiones administrativas".

Para justificar el mal actuar de sus empleados, y probablemente el suyo, Solares hizo referencia a comentarios inexistentes por parte de mi persona, tal como que no quería el equipo en exhibición o que dije que pasaría desde el lunes, cosas que jamás salieron de mi boca.

No omití mencionar al gerente que el mismo empleado, alto y de barba y lentes, que me vendió la computadora y hoy me dijo que ya no la tenían me ofreció una "activación de Office" por $800. Conociendo los precios de las paqueterías de Microsoft, es evidente que se trata de una activación pirata, un "crack".

"Nosotros no vendemos ningún tipo de licencia, así que no puede ser eso", mintió Solares.


Estaba determinado a acudir ante la Profeco. Sin embargo el mismo domingo por la noche recibí una llamada de Edzon Luna, superior de Oscar Solares, quien se disculpó por el incidente y ofreció devolverme mi anticipo. Para evitar confrontaciones opté por recibirlo en su sucursal de Gran Plaza el mismo día. El dinero me ha sido devuelto por lo cual únicamente dejo constancia de la pésima actitud de Solares, la cual quedó plasmada en el audio, reconociendo sin embargo que al final la tienda sí se hizo responsable.