domingo, 19 de junio de 2016

00:41:00
SANTA CLARA, California, 19 de junio.- Hubo que esperar cuatro partidos, 360 minutos para que apareciera el campeón de América. Y vaya qué forma de aparecer. La "Roja" aplastó 7-0 a México y se metió en las semifinales de la Copa Centenario donde ahora se le cruza la Colombia de James Rodríguez.

Ya en el último duelo de la fase de grupos ante Panamá, Chile había mostrado mejoras y un alza en su nivel después de las dudas del inicio ante Argentina y el segundo partido ante Bolivia. Pero este sábado, la selección nacional apareció en plenitud y con una contundente actuación individual y colectiva arrolló a un equipo que venía de 22 lances sin perder.

Para eso, la escuadra de Pizzi debió hacer un encuentro perfecto, con un alza en todas las líneas, partiendo por Claudio Bravo que después de las críticas, a pesar de no ser tan requerido, hizo un buen pleito, sobre todo con el juego de pies. En defensa, fue muy solvente Chile, sobre todo por las bandas donde Fuenzalida y Beausejour cumplieron a la perfección reteniendo lo mejor que mostraba el conjunto azteca, que era por las orillas.

Chilenos festejando. (Más fotos en Facebook)

Y en mediocampo hay un trio que está realmente de vuelta. Marcelo Díaz, Charles Aránguiz y Arturo Vidal volvieron a ser ese tridente que marca las pautas y aparecen tanto ofensiva como defensivamente. La ofensiva parece ya haber recuperado los goles.

En el 4-2 sobre Panamá ya había mostrado atisbos, pero lo de este sábado fue monumental. Eduardo Vargas hizo cuatro y se convirtió en el exclusivo goleador del certamen, con seis dianas. A su lado, un Alexis que aparte de marcar estuvo en casi todas las dianas.

La clave estuvo ahí, en marcar los goles que no se habían anotado en el amistoso de San Diego y en un trabajo táctico fundamental de Pizzi. Le presionó la salida al equipo de Osorio y le ganó las bandas. Ahí comenzó a cimentarse la aplastante victoria.

A los 15' comenzó a abrirse el partido. Edson Puch agarró un rebote tras un disparo de Marcelo Díaz y anotaba el primero de la noche. Luego comenzó el show de Eduardo Vargas. A los 44', 52', 57'y 73' puso el balón en el fondo del arco para alzarse como el máximo artillero del torneo, por sobre Lionel Messi. El otro tanto fue de Alexis Sánchez a los 49' tras una lucida jugada colectiva con Arturo Vidal. El 7-0 lo cerró con otra anotación de Puch a los 87'.

Hubiese sido una fiesta completa, pero el tropezón fue a los 38'. En ese minuto el juez del duelo le puso amarilla a Arturo Vidal. El problema es que el volante con eso se pierde el duelo por semifinales.

La otra complicación la podría dar Marcelo Díaz, quien salió lesionado y podría también quedarse fuera si es algún problema muscular. Pero el resumen para la "Roja" de Pizzi es más que positivo. El campeón de América despertó y ahora va por Colombia el miércoles...

Árbitro: Heber Roberto Lopes

Estadio: Levi's Stadium

México

13G. Ochoa 15H. Moreno 2N. Araújo 22P. Aguilar 7M. LayúnTarjeta amarilla 8H. LozanoSale 20J. DueñasSale 16H. Herrera 10J. CoronaSale 18A. GuardadoTarjeta amarilla 14Chicharito

Suplentes 19O. Peralta 23J. Molina 11J. Aquino 12A. Talavera 17C. Ramírez 4R. Márquez 1J. Corona 6J. Torres Nilo 3Y. Corona 9R. JiménezEntra 21C. PeñaEntra 5D. ReyesEntra

Entrenador Juan Carlos Osorio

Chile

1C. Bravo 17G. MedelSale 15J. BeausejourSale 18G. Jara 6J. Fuenzalida 21M. DíazSale 20C. Aránguiz 8A. VidalTarjeta amarilla 7A. SánchezGol 11E. VargasGolGolGolGol 22E. PuchGolGol

Suplentes 14M. GonzálezEntra 19Orellana 5F. SilvaEntra 9M. Pinilla 12C. Toselli 23J. Herrera 3E. RocoEntra 10P. Hernández 13E. Pulgar 16N. Castillo

Entrenador Juan Antonio Pizzi

Fuente: Emol.com 

Escribe Edgar Luna para El Universal:

Hasta “Eeeh pu...” le gritaron a Guillermo Ochoa.
Tantas marcas rotas, tantos discursos incomprensibles, tantas rotaciones y esperanza en el nuevo proceso para acabar en lo mismo: un fracaso peor que los de antes.

Juan Carlos Osorio tuvo su “Waterloo” en plena Santa Clara. Su invicto quedó en el olvido, la propuesta rebasada y su era truncada. México se quedó en el camino. El “local” de la Copa América Centenario fue humillado por el campeón vigente Chile, al son de 7-0, con lo que se consumó el fracaso y la peor derrota histórica en juegos oficiales.

Atrás quedó aquel 6-0 en contra de la entonces Alemania Federal en el Mundial Argentina 1978. Es, también, la segunda peor de por vida. Sólo superada por el 8-0 de Inglaterra, en un amistoso celebrado en 1961. Los dirigentes de la Federación Mexicana de Futbol y el mismo colombiano prometieron podio, y esto no se consiguió.
¿Fracaso? No... Ridículo en su estado más puro.

El principal responsable de esto es el cuerpo técnico. México nunca volvió al nivel mostrado en el primer tiempo contra Uruguay. Aunque pasó de fase, el equipo no era tan grande como se pregonaba.

Chile evidenció al Tri. Los andinos, un equipo técnico y físicamente superior, hicieron ver a México de segundo nivel. La alineación enviada por Osorio nunca funcionó. Los goles cayeron por cascada, haciendo a Eduardo Vargas la figura de la Copa al anotar cuatro tantos. Ya lleva seis en el torneo, siendo el principal verdugo de los mexicanos, junto con Arturo Vidal, quien actuó como “Rey”, guiando a su equipo.

Ahora lo que le queda a México es pensar en la eliminatoria mundialista, y en que el Estadio Azteca no sea vetado por los gritos homófobos desde la tribuna. Osorio deberá replantear su estrategia. No todo es malo, pero lo bueno fue muy poco a la hora de la verdad.

Como en San Diego hace pocas semanas, Chile hizo valer su fuerza física para hacerse del balón. Pasaban y pasaban los minutos y el Tricolor no hilaba dos pases, no proyectaba peligro a la meta
rival.

Cuando el juego comenzó a emparejarse, fue cuando los andinos se sacaron el as de la manga.

Alexis Sánchez atrajo a todo el equipo mexicano a una banda, lo que dejó el centro vacío para el disparo de Aránguiz, el rechace de Memo Ochoa y el contrarremate de Edson Puch que abrió el marcador.

El colombiano comenzó a perder, de nueva cuenta, le mesura. Los movimientos en la cancha ya no
eran tan claros. Dueñas se perdía entre líneas, Corona se sacrificaba demasiado y Guardado seguía igual de impreciso que contra Venezuela.
Rafa Márquez se levantó de la banca. El capitán ayudada desde donde estaba. Primero tranquilizó al ‘Chucky’, después acomodó a Araujo y Moreno. Osorio respetaba la acción del líder del Tri.

Para coronar el pésimo primer tiempo mexicano y el excelente chileno, Vidal —como auténtico “Rey”— hizo cera y pabilo de la defensa mexicana para dejar el balón servido a Vargas, quien sólo en el área chica cruzó a Ochoa para marcar el segundo.

La entrada de Carlos Peña y Raúl Jiménez llamaban al milagro. Sólo había que construirlo.

A los tres minutos de iniciada la segunda parte, el juego terminó con otra joya de Vidal, quien le puso tres cuartos de gol a Alexis Sánchez.
Enseguida, Vargas enterró aún más las ilusiones con tres goles más... Y Puch cerró la humillante cuenta.

La gente se fue del Levi’s Stadium, desilusionada, triste. Consciente de que lo que les vendieron como la nueva Selección Nacional —al final— fue más de lo mismo. La gente se le volteó al Tri, comenzó a corear “oles” al rival. El sueño terminó de forma burda y humillante.