sábado, 26 de noviembre de 2016

12:11:00
ROMA, Italia, 26 de noviembre de 2016.- No hay nada como la revolución para inflamar la música. Cuba, la Revolución, Fidel Castro, pero sobre todo, por supuesto, el mito perdurable del Che, cantado en todos los sentidos, latitudes y estilos, incluso por los compositores italianos, véase Daniele Silvestri con Coiba, véase el rap "positivo" de Jovanotti, hasta el jazz de vanguardia con una pieza del gran maestro Ornette Coleman, Song for Che, espléndidamente consignado para la historia en un célebre disco de la Liberation Orchestra de Charlie Haden, con tantas citas del himno de himnos del Che, Hasta siempre, escrito por el fidelísimo Carlos Puebla.

Fidel Castro con el "Che" guevara en 1957 en la sierra Maestra. (AFP)

Gran poeta de la Cuba revolucionaria, Puebla no dejó de rendir homenaje al líder máximo, por supuesto, con la deliciosa Gracias Fidel y otras melodías exaltatorias en el mismo tono. En zona cubana de himnos dedicados a él hay varios, al estilo de Que viva Fidel y similares.

Pero Castro también estuvo muy presente en la canción anglosajona, más de lo que pueda imaginarse teniendo en cuenta el aura vinculada a Guevara. Hablaba de él Leonard Cohen en Field Commander, lo citaba el premio Nobel Bob Dylan en su antigua y estupenda canción Motorpsycho nightmare, lo rapeó el Wu-Tang Clan, se recuerda en fin un viejo ska instrumental firmado por los legendarios Skatalites, titulado simplemente Fidel Castro.

En él y el Che Guevara pensaba Milva cuando cantaba Lungo la strada. Los Inti Illimani le han cantado, todo el tiempo, en línea con la nueva canción chilena, dominada por Victor Jara, que cantaba a Cuba y su líder revolucionario, mientras que en Italia los nuevos movimientos adoptaban como propias canciones como Cuba, qué linda es Cuba.

Es evidente que hay un lado amante de los placeres que se refiere a Cuba, perfectamente encarnado por Zucchero que se fue a cantar a Cuba, y con su Cuba libre representa a todos aquellos que en la isla se han dejado encantar por su belleza, por su intensa e irresistible cultura musical, revolución aparte. Pero en la isla ciertas figuras eran inevitables. La fuerte sombra de Fidel estaba allí, de pie, sólida y marcada en la voz de blues del cantautor italiano. (La Repubblica / Traducción Libertad de Expresión Yucatán)