domingo, 17 de julio de 2016

21:56:00
NIZA, francia, 17 de febrero.- La historia de la matanza del 14 de julio se reescribe. Porque, para citar a una fuente calificada de Inteligencia francesa, "a medida que la investigación avanza, más razonable es suponer que Mohamed Lahouaiej-Bouhlel no es el único protagonista de esta historia. Era parte de un plan en el que algo falló. Sin duda, el comportamiento de Mohamed antes y durante la matanza no fue el de un mártir. Sin duda, en la mortífera carrera en camión por el Paseo de los Ingleses, una cosa es cierta: la gente que estaba en contacto puede aproximarnos a la verdad.

Mohamed preparó minuciosamente su mortal travesía por el Paseo de los Ingleses la noche del 14 de Julio, día nacional de Francia. Con el camión frigorífico que alquiló el lunes 11 de julio, visitó el paseo marítimo en dos ocasiones consecutivas: el martes y el miércoles, un día antes de la tragedia, atento a los rincones de la zona, según registraron las cámaras de videovigilancia. En un primer momento se apuntó a la tesis del «lobo solitario», que sin embargo se viene abajo si se confirma que tuvo cómplices, una hipótesis acorde a los últimos sms que se han encontrado en los restos de su teléfono móvil.

El autor del atentado de Niza, Mohamed Bouhlel (Mohamed Lahouaiej-Bouhlel) el año pasado en Niza. (Crédito Matrix)

Mohamed se trasladó en bicicleta hacia el camión, pero no la abandonó sino que la llevó con él, como si fuera a haber un después tras el atentado. Consigo, una granada desactivada, tres armas falsas: una pistola, un fusil y un kalashnikov), réplicas exactas que no podrían haber matado ni a una mosca.El curso del camión fue lento al principio y de improviso furiosa, donde se concentrará el mayor número de víctimas. Como si a mitad del trayecto hubiera ocurrido algo...

«Trae más armas, trae de 5 a C», pidió en un mensaje enviado el 14 de julio a las 22.27 hora local, minutos antes de entrar con su camión en el Paseo de los Ingleses y arrollar a la multitud, matando a 84 personas e hiriendo a más de 200. En los hospitales seguían este domingo internados 85 heridos, 29 en reanimación, 18 de los cuales –un niño entre ellos– se debaten entre la vida y la muerte. Los investigadores buscaban «identificar a los receptores de sus mensajes».


El asesino no podía resistirse a cuanta mujer o botella de alcohol que le cruzara por enfrente.  Bouhlel –de 31 años, padre de tres hijas y recientemente separado– se hizo una selfie sonriendo para enviársela a su hermano Jabeur, que vive en Túnez, según aseguró este último a Reuters. «Ese último día me dijo que estaba en Niza con sus amigos europeos para celebrar la fiesta nacional», añadió. El atacante abandonó su localidad natal, Msaken, al sur de Túnez, en 2005 para asentarse en Francia. «Me habló del pueblo de Msaken, de boxeo y deportes y de cómo quería regresar pronto allí», agregó Jabeur. Bouhlel habría hecho llegar más de 100,000 euros a sus padres en Túnez días antes de la matanza, según informó Nice Matin. «Vació su cuenta bancaria la semana anterior al atentado y vendió su coche en la víspera del 14 de julio, indicó Le Journal du dimanche.

El atacante era un hombre muy violento y megalómano. Cambió radicalmente su actitud en los últimos días hacia el terrorismo, según testigos consultados por medios locales y sus propios vecinos del barrio donde vivió antes del 14 de Julio. «Bouhlel se radicalizó en los últimos días y utilizó la presencia de Daesh (Estado Islámico o ISIS) para justificar lo que iba a hacer», explica a ABC Pedro Baños, coronel del Ejército de Tierra español y analista geopolítico. Según CNN, el atacante empezó a hablar de Daesh días antes de atentar. Por el momento, se desconoce si Bouhlel tenía algún contacto directo con Siria. En su piso no se ha encontrado ningún tipo de material yihadista.

Tres personas cercanas a Lahouaiej-Bouhlel han sido arrestadas este domingo. «Una pareja de albaneses, sospechosos de haber suministrado ayuda logística como el arma que utilizó y un hombre de su entorno de 37 años», informaba este domingo la cadena Bfmtv. Los 40 investigadores también examinaban otro mensaje de texto del tunecino, en el que aseguraba que ya tenía «material». Cobra fuerzas la posibilidad de que el «soldado del califato», como reivindicó el sábado Daesh, fuera ayudado para cometer la matanza.

Pese a la reivindicación de Daesh, no se sabe aún si se trata de un suicida y asesino en masa o de un terrorista radicalizado. En este último caso, los investigadores apuntaron a una radicalización exprés, de apenas días. «Fumaba porros (marihuana) en pleno ramadán. Bebía mucho también. Poco antes del atentado le dijo a un hombre con quien tuvo una riña: “Oirán pronto mi nombre”», dicen sus vecinos.

Cadáveres sin identificar

Dieciséis cuerpos no han sido todavía identificados, según el último balance ofrecido por la ministra de Asuntos Sociales y Sanidad, Marisol Touraine. En las paredes de calles como Jean Médecin, una de las principales arterias de la ciudad, podía n verse aún carteles de desaparecidos. El Paseo de los Ingleses, en el que ayer coincidieron en la playa a pocos metros familiares y amigos de las víctimas y bañistas de multitud de países, se reabrirá por completo este mediodía. Cientos de personas han rendido este domingo tributo a las víctimas del atentado de Niza en iglesias de toda Francia. El Paseo de los Ingleses se convirtió en lugar de meditación. Miles de flores, peluches, palabras de condolencia y velas apiladas desordenadamente. «¿Por qué nosotros?», «Nunca lo podremos olvidar», puede leerse en uno de los mensajes depositados entre los ramos de flores.

Siete personas del entorno del asesino seguían ayer a disposición policial. Su mujer, que recibió palizas de Bouhlel mientras estuvieron juntos, según ha revelado su abogado, ya ha sido liberada. «Sabemos que hay más interrogatorios en su círculo más cercano. Estamos angustiados, estupefactos», cuenta a ABC el periodista de Nice Matin Gregory Leclerc. El reportero expresa que temen más ataques: tienen la sensación de que cualquier desequilibrado puede repetir una matanza así. Estos días, dice, se han extendido muchos rumores en Niza, de potenciales tiroteos «que son falsos» y que contribuyen a estresar aún más a la población.

Dos turistas españoles que llegaron ayer a Niza aseguran que «ahora es la ciudad más segura de Francia». Alrededor de la estación, en la plaza de Massena e incluso cerca de donde vivía el terrorista, era visible la presencia de numerosos policías y militares fuertemente armados.

«Hemos ido de apartamento en apartamento para apoyar a las víctimas. Vamos a seguir haciendo el trabajo de dialogar con las distintas religiones, de informar y de luchar contra la estigmatización», asevera Otmane Aissaoui, presidente de la Unión de Musulmanes de los Alpes-Marítimos. «Me conozco todas las mezquitas de la región y le aseguro que este loco no visitaba ninguna», cuenta a ABC en un hotel del Paseo de los Ingleses, después de que quince imanes de la región depositaran una corona de flores en honor a las víctimas. (Repubblica / F.J. Calero / ABC)