lunes, 29 de septiembre de 2014

21:50:00
BRASILIA, 29 de septiembre.- Jac Souza dos Santos, un hombre que se autodenominó "terrorista" y que hoy tomó como rehén a un empleado del hotel en que se hospedaba en Brasilia, finalmente lo liberó y se entregó a la policía tras arduas negociaciones que se prolongaron durante unas siete horas.

El asaltante, que la policía describió como un hombre "joven y perturbado", se registró a primera hora en el hotel y, poco tiempo después, capturó a un empleado al que mantuvo esposado y con un chaleco en el que se temía que hubiera colocado explosivos.

Jac Souza dos Santos se atrincheró por más de 7 horas. Desde el balcón amenazaba con hacer explotar a una de las personas retenidas, que llevaba un chaleco de supuesta dinamita. (AFP)
Los hechos comenzaron cuando un hombre que se hospedaba en el Saint Peter de Brasilia tomó de rehén a un empleado de ese establecimiento, lo esposó y le colocó un chaleco con bombas alrededor del cuerpo. (AFP)

El secuestrador apareció esta mañana varias veces con la víctima en el décimo tercer piso, lo que aumentó el dramatismo de la situación. (AFP)

El edificio fue totalmente desalojado y rodeado por la policía de la capital brasileña y por los bomberos. De acuerdo con el comisario Marcelo Fernandes, el secuestrador sería un hombre que ya tuvo un cargo político en el estado de Tocantins, en el nordeste brasileño. (AFP)

Un publicitario alojado en el St Peter relató que fue abordado por el raptor cuando estaba en su cuarto: “Con un arma en la mano, me exigió que dejara el lugar. El mensajero del hotel estaba con bombas atadas al cuerpo”. (AFP)

Según fuentes policiales, durante las negociaciones presentó algunas exigencias "incoherentes", la primera de ellas, la renuncia de Dilma Rousseff, y que se impida a acusados de corrupción participar en las elecciones del 5 de octubre, en las que los brasileños escogerán un nuevo presidente, a los gobernadores de los 27 estados y renovarán el Congreso.

También pidió la extradición a su país del italiano Césare Battisti, un exactivista de izquierda condenado en su país por crímenes cometidos en la década de 1970 y que hace cuatro años fue acogido como refugiado en Brasil.

Para facilitar su acción, la policía desalojó el edificio, situado en una céntrica zona hotelera de la capital brasileña, e inició negociaciones con el asaltante, que en varias ocasiones se mostró armado en el balcón de la habitación en que hospedaba.

Cada vez que apareció en el balcón lo hizo escudado en el rehén, que estaba esposado y con un chaleco que, al parecer, tenía adosados cartuchos de dinamita, aunque la policía aún no ha confirmado si los supuestos explosivos eran reales.

En el momento de la acción, en el Hotel Saint Peter estaban unas 300 personas, entre huéspedes y empleados, que fueron desalojadas.

Algunos testigos dijeron a periodistas que, tras secuestrar al empleado, el asaltante golpeó armado las puertas de varias de las habitaciones del decimotercer piso y luego obligó a salir a sus ocupantes, mientras anunciaba un supuesto atentado "terrorista". (EFE)