jueves, 12 de septiembre de 2013

15:03:00
INGLATERRA, 12 de septiembre.- Hacía tiempo que se esperaba. El príncipe Guillermo abandona el ejército británico para dedicarse a sus deberes reales. Se despedirá de su puesto de piloto de rescate de las fuerzas aéreas en Gales para trasladarse a Londres, con su esposa y su primer hijo.

El  príncipe Guillermo se enlistó en la fuerza aérea en 2006 (foto: Reuters)

La millonaria reforma del palacio de Kensington y el anuncio de la llegada del príncipe Jorge plantearon firmes dudas sobre su permanencia en la base de la RAF en Anglesey, Gales. La noticia de que deja por completo el ejército precede una inminente mudanza al palacio londinense de Kensington, el mismo lugar donde vivió su madre Lady Diana al separarse. Desde el nacimiento del príncipe Jorge, los duques de Cambridge habían repartido su tiempo entre la casa de los abuelos Middleton en Berkshire y el llamado cottage Nottingham, en las dependencias del palacio de Kensington. Los duques y su hijo pronto cambiarán el cercano piso de dos habitaciones por una lujosa residencia de 20 estancias. Catalina ha estado durante meses decorando la casa cuya exhaustiva reforma ha costado un millón de libras. La nueva dirección de los Cambridge será “Apartamento 1 A, Palacio de Kensington”.

Peter Hunt, el corresponsal de la BBC ha anunciado que los próximos 12 meses servirán de transición para el segundo en la línea de sucesión del trono británico. Una etapa de entrenamiento para ser rey. Su agenda incluirá compromisos oficiales dentro y fuera de Reino Unido junto a su esposa aunque aún no desempeñará un rol real “a tiempo completo”. Guillermo sopesa diferentes opciones en las que especializarse dentro del servicio público y su decisión se anunciará en cuanto la haya tomado. Uno de sus representantes de la casa real ha ofrecido como pista que profundizará su interés en la conservación medioambiental, particularmente en el campo de las especies en peligro de extinción.

Se pensaba que el príncipe se trasladaría a su regimiento de caballería pero después de siete años y medio de servicio ha decidido dejar por completo las fuerzas armadas. Por el momento compaginará las apariciones públicas junto a su labor en organizaciones benéficas de ayuda a los jóvenes y veteranos y miembros de las fuerzas armadas. También trabajará junto a su hermano y esposa en la Fundación de los duques de Cambridge y el príncipe Enrique, que este mismo año absorbió la organización en memoria de la princesa de Gales.

El nieto de la reina Isabel terminó el martes su último turno después de tres años destacado como piloto de rescate y búsqueda en la isla galesa. El duque empezó su trayectoria militar en 2006 cuando ingresó a la academia de Sandhurst. Acababa de terminar la licenciatura de geografía en la universidad escocesa de Saint Andrews, donde conoció a su futura mujer. Como piloto de rescate ha completado 1.300 horas de vuelo y ha tomado parte en un total de 156 operaciones que resultaron en el salvamento de 149 personas. El capitán Sir Andrew Pulford se ha referido a él como un piloto “extremadamente competente y profesional”, que salvó vidas en las montañas del norte de Gales y en el mar de Irlanda.

El príncipe ya anunció que dejaría Anglesey en agosto. Durante las palabras que pronunció en esta localidad agradeció la bienvenida que le dieron los vecinos de la casa de labranza de alquiler que constituyó su primer hogar en común con Catalina: “No he conocido un lugar tan bonito y acogedor como este. Lo echaremos mucho de menos”. En el mismo discurso bromeó sobre lo duro que es ser papá primerizo: “Pensaba que las labores de rescate y búsqueda eran física y mentalmente muy exigentes, pero el cuidado de un bebé tampoco se queda corto”. (Brenda Otero para El País)