viernes, 14 de julio de 2017

13:40:00
Pedro Echeverría V.

1. Los militares, policías, incluso la inmensa mayoría de los periodistas, se encargan de cuidar al gobierno, al Estado, a la sociedad establecida.  Si en México cada 26.7 horas se agrede a un periodista y se informa que en el sexenio de Enrique Peña Nieto 33 periodistas han sido asesinados; si a esas cifra se suman los 22 homicidios ocurridos en el gobierno de Vicente Fox y los 48 de Felipe Calderón, en total, entre 2000 y 2017, han sido 106 periodistas los asesinados. Todos los indicadores llevan a pensar que esos periodistas asesinados eran analistas honestos, independientes, críticos de los gobiernos, que al ir al fondo de los problemas se encontraron con la muerte.

2. La realidad es que los periodistas, como cualquier trabajador asalariado con bajos ingresos, tienen la obligación de obedecer la línea política que le marca su medio de información; tienen que obedecer lo que le ordenan sus patrones para conservar o mantenerse en el trabajo; y los empresarios jamás se exponen a ser críticos de las personas que dominan el poder y les otorgan publicidad y subsidios. Sólo son asesinados los periodistas que pertenecen a los medios informativos que son críticos o están en la oposición. Por pura casualidad nos enteramos del asesinato de un periodista que pertenezca a los grandes medios que le hacen la corte al poder.

3. La Policía Federal, declaró Peña Nieto, tiene casi 40 mil elementos. A ellos los llamó ‘‘el rostro del gobierno, los encargados de que los mexicanos vivamos seguros’’. Entregó becas, créditos y reconocimientos, y se otorgó a los deudos de 11 elementos la Orden de Caballero Águila. Ellos murieron en ‘‘actos heroicos’’. Peña también tiene también la convicción de que los periodistas de la televisión, de la radio, el 80 por ciento de la prensa escrita, también son “el rostro del gobierno” porque son muy obedientes a las órdenes de su patrón. Pero no puede opinar lo mismo de aquellos periodistas de investigación que van a la raíz y publican las noticias e investigaciones sin pasar antes por Gobernación.

4. Los heroicos periodistas asesinados en el sexenio de Peña y los gobiernos anteriores, son la vanguardia de las luchas sociales del gremio. No son los periodistas en abstracto sino los que se atrevieron a cuestionar al sistema de explotación e injusticias. En la medida en que se incrementen las luchas sociales, paralelo a la matanza de rebeldes, socialistas y anarquistas, crecerá el número de periodistas asesinados. También ellos forman parte de las clases sociales y se defienden; no son otra cosa que seres humanos que nos llevan ventaja de organizar al pensamiento y transmitirlo. Por esa tarea, de buscar la noticia, la reflexión e informarnos de lo que sucede, los periodistas ocupan un lugar en nuestro corazón. (14/VII/17)

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