martes, 31 de enero de 2017

12:15:00
MÉRIDA, Yucatán, 31 de enero.- Durante la sesión ordinaria de Cabildo celebrada ayer lunes, el regidor Arturo Sabido Góngora, presidente de la comisión de Servicios Públicos Municipales, dio lectura al comunicado oficial de la Profepa respecto al fallecimiento de la jirafa Mamah de Animaya.

Arturo Sabido, regidor de Servicios Públicos (foto: José Repetto)

Este tema, señaló, ha estado en boca de muchas personas en las últimas dos semanas, por lo cual dijo es fundamental dejar en claro muchas cosas porque hay supuestos y declaraciones y al final del día lo que interesa son las versiones oficiales.

En el comunicado, la dependencia federal indica que realizó una investigación respecto al deceso del animal, de 24 años de edad, determinando que el personal médico veterinario del zoológico le brindó la atención médica necesaria.

El edil destacó la importancia de basarse en posiciones oficiales de las personas responsables por la vigilancia de UMAs, remarcando que todo lo demás son supuestos.

"Si algo se hizo mal, estas instituciones oficiales son las responsables y las más conducentes y adecuadas para emitir los dictámenes, ya sean positivos o negativos", señaló Sabido.

Diana Herrera Anduze, del PRI, dijo que hubiera sido pertinente que se tratara el tema en el Consejo Consultivo de Protección a la Fauna, señalando que solicitaron una sesión extraordinaria y que la directora de Desarrollo Sustentable respondió vía oficia que no era su facultad.

Sabido dijo que el Consejo Consultivo tiene su propia agenda y que Animaya entra dentro de la jurisdicción de Servicios Públicos Municipales. El tema se trató en la comisión que él preside, fue discutido por sus integrantes y han estado muy pendientes de las resoluciones de las autoridades correspondientes.

Diana Herrera lamentó que el Consejo de Protección a la Fauna no sesionara para discutir el deceso del rumiante.

Por su parte, José Luis Martínez Semerena, presidente de la Comisión de Salud y Ecología, opinó que fue un procedimiento normal y de rutina y que no tenía ningún sentido convocar al Consejo para que les dijera si incinerar o enterrar a la jirafa, pues el propósito de éste es tratar temas no que hayan acontecido sino que puedan ocasionar un perjuicio para la ciudadanía. (José Repetto)