jueves, 5 de enero de 2017

16:53:00
MÉRIDA, Yucatán, 5 de enero de 2017.- Don Jaime Espadas Rodríguez tiene 87 años y de lunes a viernes acude al Comedor del Bienestar de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) por el rumbo del Parque Zoológico del Centenario, que le ofrece una alimentación saludable a precios accesibles y un cálido ambiente familiar.

“Desde que comenzó el comedor a funcionar hace casi dos años acudo a disfrutar de estos ricos alimentos que nos ofrecen y que son muy económicos, para la  gente de nuestra edad es una gran ayuda, además de que la atención que recibimos no se encuentra en otro lado”, refirió.

El titular de la Sedesol estatal, Mauricio Sahuí Rivero, visitó el merendero en el cual destacó la labor que realizan Blanca Estela Medrano, Jazmín Castillo, Thelma Mayen, Rosa Dzib que hacen funcionar este lugar que fomenta la productividad y genera un apoyo a la economía de las familias yucatecas.

Mauricio Sahuí en su visita al comedor del rumbo del Centenario.

“Con precios sociales niños, adultos mayores y personas con discapacidad de escasos recursos solo pagan por su comida 10 pesos y la población en general 15 pesos que representan un apoyo en la economía de su hogar”, apuntó.

Como parte de la visita en donde convivió con los beneficiarios y cortó la tradicional rosca de reyes, el funcionario estatal indicó que al día casi tres mil personas como don Jaime se benefician con este esquema.

“Es muy importante que la población sepa que estos comedores son para toda la familia y que se ofrecen alimentos saludables, ya que todo lo que se prepara es bajo un régimen nutricional que supervisan los especialistas, por lo que los invitamos a probar un rico almuerzo y ser beneficiarios de la tarifa social que se brinda”, manifestó.

Blanquita, encargada del comedor que se ubica en la calle 86 número 620 por 67 y 65 del Centro, indicó que es muy gratificante realizar esta labor que es de gran ayuda para sus familias y de las más de 70 personas que consumen cada día sus porciones. 

“Yo me dedicaba a hacer trabajitos de manicura y pedicura, pero no era nada estable, tengo dos hijos y la situación es difícil por lo que este comedor nos cambió la vida, además tenemos la oportunidad de trabajar, sacar un ingreso y también de ayudar a personas que lo necesitan”, expresó.