martes, 17 de julio de 2018

17:20:00
Pedro Echeverría V.

1. A los millonarios, a los explotadores mexicanos y sus familias, les importa un carajo que los salarios mínimos de los trabajadores suban de 90 pesos al día a 500 pesos, se eleven de 2,700 al mes a 15 mil. Lo que no pueden aceptar es que sus enormes ganancias de un millón de pesos diarios se reduzcan porque sus “gastos son muchos”. Igual piensan los jueces de la Suprema Corte y los funcionarios electorales del INE cuyos ingresos mensuales se ubican entre los 651 y 500 al mes. ¿Cómo carajos van a vivir los hijitos, las familias de estos funcionarios acostumbrados a tener choferes, sirvientes, ir de vacaciones, escuelas privadas y casas de campo o veraneo?

2. Si el indígena tabasqueño, hoy desgraciadamente presidente electo López Obrador puede vivir con 108 mil pesos al mes, es porque está acostumbrado a vivir en la miseria. Por más comunista que sea no puede imponer sus creencias e ideologías en el país porque todavía hay gente fina, distinguida, que sabe comer, vestir, pasear y no puede vivir con miserias. ¿Cómo pagar –con 100 mil pesos al mes- el salario y mantener a mi decenas de criados que se encargan de la casa, los jardines, la cocina, los choferes, los niños, los muchachos, los vigilantes, los guaruras y los salones de belleza? Si hay mucha miseria y desempleo a notros no nos importa ni tenemos nada que ver.

3. El gobierno de López Obrador quiere meterse con las jubilaciones tramposamente para revisarlas. Si quiere aumentar al doble todas las jubilaciones lo aplaudimos porque la mayoría son de tres mil al mes; pero que no se meta con nosotros que con base en esfuerzos son de 60 mil, 100 mil, 150 mil y hasta 300 mil. Nosotros decimos: que no nos aumenten pero que no nos quiten para no ganar más del salario del presidente. Por allá ha aparecido una propuesta muy injusta: “que no haya jubilación menos a 10 mil pesos al mes ni mayor a 40 mil.”. No saben lo que hemos tenido qué hacer –aunque sea trampas capitalistas-  para alcanzar buenas o varias jubilaciones.

4. En última instancia los que en México tienen derecho a recibir jubilaciones son una minoría de privilegiados, menos de la mitad de los trabajadores, lo cual es absolutamente injusto. La mayoría de los jubilados se ubica en mensualidades de menos de 10 mil pesos al mes hasta llegar a los 15 mil. Después de esa cantidad se es medianamente privilegiado, pero sobrepasar los 50 pesos al mes es un insulto ante la situación. Por ello decretar la desaparición de las insultantes jubilaciones a expresidentes, es absolutamente justo porque representan un gasto mensual de medio millón de pesos al mes en cada uno, si contamos a militares y guaruras.

5. Espero que López Obrador se mantenga firme en la reducción a la mitad de los salarios y el aumento de éstos a los trabajadores. Esta medida de los salarios y las jubilaciones nada tienen que ver con el socialismo como muchos han dicho. Son medidas que pretenden hacer menos injusto y menos corrupto al capitalismo. Una medida socialista sería que las fábricas y centros de producción sean expropiadas y pasaran a ser trabajadas y administradas directamente por los mismos obreros. Por el contrario, el aumento de salarios y la búsqueda de la igual económica y social sólo son medidas de justicia que incluso mejoran el capitalismo al hacerlo menos injusto.

6. Si la Constitución y las leyes impiden los cambios necesarios, debe lucharse por cambiar esas leyes que los impiden o bloquean. El pueblo pone y el pueblo quita y el 53 por ciento, con 30 puntos de diferencia sobre los partidos, el pueblo votó por el proyecto y los planteamientos de López Obrador. Como diría Blas Urrea a Madero: “has abierto el cuerpo del país y has encontrado la podredumbre; el pueblo te maldecirá si no lo limpias la gangrena y ante tu miedo y cobardía decides cerrar ese cuerpo agusanado y a punto de pudrirse”. Ni un paso atrás: lograrás mayor apoyo y fuerza si demuestras que estás con el pueblo y decidido a seguir siempre adelante. (17/VII/18)

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