viernes, 23 de febrero de 2018

20:34:00
BARCELONA, 23 de febrero de 2018.- Isaías fue uno de los mayores profetas de Israel. La tradición hebrea cree que nació alrededor del 765 a.C. en Jerusalén y el cristianismo le atribuye el anuncio del nacimiento, el sacrificio y la gloria de Jesús. Pese a ser el supuesto autor del primer libro de los Profetas Mayores de las Biblias hebrea y cristiana, no había evidencias arqueológicas de su existencia real. Al menos hasta ahora.

Investigadores de la Universidad de Jerusalén han encontrado una antigua esfera de arcilla (bulla) de hace 2.700 años y que lleva inscrito el nombre del profeta judío. Se descubrió en las excavaciones de un antiguo palacio real (cerca del edificio de los panaderos) en la colina de Ophel, un largo y estrecho promontorio situado al sur del Monte del Templo.


En 2015, a escasos tres metros de distancia del sello, se descubrió la bulla del rey Ezequías de Judá (que habría gobernado entre el 727 y el 698 a.C.), del que se cree que Isaías fue consejero. ”Si el sello es realmente del profeta, no debería ser una sorpresa descubrir esta bulla junto a otra que lleva el nombre del rey Ezequías dada la relación entre ambos que describe la Biblia”, explica el profesor Eilat Mazar, autor principal del estudio que acaba de ser publicado en la revista Biblical Archaeology Review .

La esfera, que no está competa, tiene aproximadamente un centímetro de diámetro y está estampada con el nombre de Yesha’yah (Isaías, que en hebreo significa “Yahveh es salvación”). A continuación aparecen las letras NVY, que son las tres primeras letras de la abreviatura de la palabra hebrea que significa “profeta” y que se deletrea nun-beit-yod-aleph.

“Si la A (de aleph) estaba o no presente es imposible de determinar, ya que la bulla se rompe después de la yod. Pero si hubiera estado, el sello completo habría dicho ‘Isaías el Profeta’. Pero la ausencia de esa letra final deja abierta la posibilidad de que simplemente sea el nombre Navi”, apunta Mazar. Esto indica que pudo pertenecer a otra persona con un nombre tan común (en la época) como el de Isaías.

En las bullas, comúnmente se hacía referencia al nombre del padre. Pero el progenitor del famoso profeta hebreo no era Navi, sino Amoz. Si el sello, aún así, se refiere al hombre que pronosticó el nacimiento de Jesús, sería la “primera evidencia de su existencia fuera de los textos religiosos, incluida la Biblia”, señalan los expertos.

Mazan y su equipo consideran que, aunque este descubrimiento no constituye prueba definitiva de la existencia de Isaías, “sigue siendo un hallazgo extraordinario”. “Solo las personas con un estatus elevado usaban sellos. Y este estaba muy cerca de la bulla de Ezequías, uno de los reyes más importantes de la historia de Israel, lo que abre una posibilidad plausible de que perteneciera al Isaías bíblico”, añade.

Según el Libro de Isaías, la colaboración entre el monarca y el profeta fue básica para resistir el asedio de los asirios (gracias a la intervención divina) cuando quisieron conquistar Jerusalén. “La Biblia deja claro que ninguna otra figura estaba más cerca del rey Ezequías que el profeta Isaías”, recuerda Eilat Mazar.

En el reverso de la bulla se han encontrado restos de tejido, lo que indica que se utilizó para cerrar un paquete de tela. Estas esferas de arcilla se utilizaban habitualmente para poner la marca en documentos oficiales, especialmente en las transacciones económicas. (David Ruiz Marull / La Vanguardia)

0 comentarios: