martes, 9 de septiembre de 2014

01:30:00
BUENOS AIRES, Argentina, 9 de septiembre.- Nuevos estudios con monos muestran que una dosis de la vacuna experimental contra el ébola puede detonar una pronta protección, pero el efecto mengua a menos que los animales reciban un refuerzo hecho con un proceso distinto.

Algunas personas sanas, además, ya comenzaron a poner los brazos en el centro de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH, por sus siglas en inglés) para recibir la primera prueba de seguridad en humanos de esta vacuna, con la esperanza de que a la larga pueda ser usada en el actual brote de ébola en África Occidental. Los resultados estarían en noviembre.

Un trabajador sanitario con ropa protectora incinera objetos contaminados en un área de alto riesgo en el Hospital Elwa, donde laboran Médicos Sin Fronteras, en Monrovia, Liberia. (AFP)

El NIH publicó el domingo parte de este crucial estudio en animales que está detrás de las inyecciones. Una razón por la que se considera que la vacuna es prometedora fue que una sola dosis protegió a los cuatro monos vacunados al ser expuestos a niveles elevados del virus del ébola tan sólo cinco semanas después, reportaron los investigadores en la revista Nature Medicine.


Ante la pregunta de si cinco semanas es suficientemente pronto, el médico Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID, por sus siglas en inglés) del NIH, señaló que está en consonancia con otras vacunas usadas de manera rutinaria hoy en día, y dijo que afortunadamente no requirió dosis múltiples para brindar tanta protección. Los empleados de Fauci en el NIAID encabezan el estudio.

 El mayor desafío es que la protección disminuye con el tiempo.

Los investigadores expusieron a los monos a virus del ébola 10 meses después de que fueran vacunados, y esta vez sólo la mitad de ellos estaban protegidos.

La protección parcial es mejor que ninguna, dijo Fauci. Pero la meta es la protección de larga duración, por lo que era hora de probar las dosis de refuerzo.

La vacuna se hace a base de un virus de la gripe de un chimpancé, usado como un sistema de administración para partes de un gen del ébola. Los investigadores trataron simplemente de proporcionar otra dosis como refuerzo dos meses después, pero no funcionó del todo bien.

Por ello intentaron un enfoque distinto llamado "refuerzo principal''. Para el refuerzo, dos meses después, los científicos crearon la vacuna de una forma distinta. Encapsularon las partes del mismo gen del ébola dentro de un poxvirus que se usa para crear vacunas contra la viruela (ninguno de los dos tipos de vacuna puede causar la enfermedad).

Esta vez, los cuatro monos seguieron protegidos 10 meses después de la inyección inicial.

Las pruebas suceden en momentos en que la crisis del ébola empeora con rapidez. La enfermedad está resurgiendo en lugares donde estaba contenida. Sierra Leona además avisó este fin de semana que cerrará el país durante 4 días para contener la epidemia. (Clarín / Spiegel)