jueves, 10 de mayo de 2018

07:32:00
WASHINGTON, 10 de mayo de 2018.- Donald Trump ha recibido en la base aérea de Andrews a los tres estadounidenses que Corea del Norte ha liberado como gesto de buena voluntad ante el inminente encuentro entre el presidente de Estados Unidos y el líder norcoreano, Kim Jong-un. Los tres regresan a Estados Unidos en el avión militar de EE UU que ha trasladado a Pyongyang al secretario de Estado, Mike Pompeo, para ultimar los detalles de la histórica reunión entre ambos mandatarios. Trump y su esposa, Melania, han abrazado a los liberados en la misma escalerilla del avión.

Trump, Melania y Mike Pompeo con los tres estadounidenses liberados por Kim Jong-un.

"Nos gustaría expresar nuestro gran reconocimiento al Gobierno de Estados Unidos, al presidente Trump, al secretario Pompeo y a las personas de Estados Unidos por traernos a casa", han señalado Kim Dong Chul, Tony Kim y Kim Hak Song, los tres estadounidenses detenidos en el país asiático. "Damos las gracias a Dios y a todas nuestras familias y amigos que han rezado por nosotros y por nuestro regreso. Dios bendiga América, el mejor país del mundo", han añadido.

El comunicado ha sido emitido tan solo unos minutos antes de que los tres liberados llegaran a Alaska. Además, este jueves se reunirán con Trump. La Casa Blanca dijo que los tres hombres caminaron sin ayuda hasta un avión de la Fuerza Aérea estadounidense que los sacó de Corea del Norte junto a Pompeo. Un segundo avión, con más equipamiento médico, los esperaba en la Base de la Fuerza Aérea de Yokota, en las afueras de Tokio, para ya conducirlos a la base aérea de Maryland, donde el aparato ha tomado tierra.

Dos de los liberados, el experto agrícola Kim Hak-song y el exprofesor Tony Kim, fueron arrestados en 2017, mientras que Kim Dong-chul, un empresario estadounidense nacido en Corea del Sur y pastor de unos 60 años, había sido sentenciado a 10 años de trabajos forzados en 2016.

La liberación de los tres ciudadanos estadounidenses detenidos por el régimen norcoreano era esperada, toda vez que Washington la había venido reclamando como señal de buena voluntad por parte de Pyongyang de cara a la cumbre entre los líderes de los dos países.

Mientras, el líder norcoreano, Kim Jong-un, ha dicho que su encuentro con Trump, servirá para "construir un buen futuro", en lo que supone su primera mención a la histórica cumbre entre Washington y Pyongyang. Durante un encuentro el miércoles en la capital norcoreana con el secretario de Estado de EE UU, Mike Pompeo, Kim calificó la cumbre de "histórica" y de "excelente primer paso hacia la promoción del desarrollo de la situación positiva en la península de Corea y la construcción de un buen futuro", según recogió hoy la agencia estatal KCNA.

Se trata de la primera vez que el líder norcoreano habla oficialmente de la reunión con Trump, prevista para finales de mayo o principios de junio, y que supondrá el primer encuentro de la historia entre jefes de Gobierno de los dos países. El mariscal norcoreano recibió a Pompeo "calurosamente" y le expresó su agradecimiento por el "profundo interés" del presidente Trump en resolver sus tensiones "a través del diálogo", detalló la KCNA. (El País)

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