martes, 28 de noviembre de 2017

14:55:00
Pedro Echeverría V.

1. El PRI y el PAN, aunque desde que nacieron jamás pudieron pensar en otra alternativa política y económica diferente al capitalismo, dividieron sus intereses como partidos. El PRI que nació en 1929 con la ideología de la Revolución Burguesa Mexicana, se ubicó en el centro político (“Ni de izquierda ni de derecha”, sino jugando con las dos posiciones) y el PAN –que nació en 1939 con el total apoyo del clero, de los hacendados y la burguesía más derechista y conservadora- para competir con el partido oficial: PRI. Éste estableció un monopolio político que el PAN y otros partidos rompieron al reconocérseles de tres a cinco diputaciones desde los años cincuenta.

2. El PRI nunca tuvo otra ideología diferente a la capitalista, es decir, al reconocimiento de la propiedad privada, del trabajo asalariado y la plusvalía, del respeto a la acumulación gigantesca de capital en unas cuantas familias y de una pobreza y miseria en el 80 por ciento de la población. Ni siquiera durante el gobierno de Lázaro Cárdenas (1934-40) –con todo y la creación de ejidos, la expropiación petrolera, la llamada educación socialista, la creación del Poli y el apoyo a los exiliados- cambió el ideal capitalista; se desarrolló la demagogia, pero nada cambió. La segunda Guerra y la ONU obligaron a México a terminar de someterse al capitalismo mundial.

3. Por ello les digo, inclusive a los “intelectuales”, que no se hagan bueyes. El señor Meade, el ya famoso candidato presidencial, sirvió al PAN y al PRI porque no encontró ninguna diferencia. Los dos partidos son lo mismo; mucho más a partir de la imposición del neoliberalismo en 1982 cuando De la Madrid señaló que “el Estado debería devolverle a la sociedad (a la iniciativa privada) todo lo que le había quitado” y cuando Salinas negoció con el PAN su reconocimiento a cambio de darle al PAN lo que pida. ¿Puede olvidarse que Cuauhtémoc y Muñoz Ledo, en sus denuncias al abandonar al PRI en 1987, dieron todos los elementos de la derechización del PRI?

4. Si para la izquierda honesta e inteligente el PRI desde que se fundó en 1929 fue empresarial y derechista, a partir de 1982, sobre todo a partir del gobierno de Carlos Salinas, la identidad fue total. Recuerdo que antes de 1982 los gobiernos del PRI se cuidaban mucho de no ser vistos o fotografiados con los empresarios, con el clero o entrando a una iglesia. Obviamente se escondían para conservar el laicismo del Estado; Hoy son más papistas que el Papa: son empresarios, andan del brazo de los empresarios y no quieren salir de la iglesia para que dios los perdone de sus profundos pecados. Escondieron su cinismo y ahora manifiestan como realmente son.

5. Así que no me vengan con más chupadas. El tal Meade es exactamente igual al Peña, Nuño y Chong y cualquiera puede ser presidente para seguirnos jodiéndonos como pueblo. La bronca es que pertenecen a la clase capitalista y sólo podrán salirse de ese círculo aquellos que luchan en las calles contra el sistema. Veamos y participemos por último vez en la experiencia del lópezobradorismo. Sin embargo si sigue el mismo camino que se inició al contratar al poderoso empresario Romo y al político Moctezuma, así como hacer a un lado a Monreal, Oscar González y Noroña, pues mis dudas se agigantan; y lo peor es que no se buscan caminos para componer.

6. Supongo que López Obrador analiza los pasos que da con un equipo de unos 50 pensadores que de verdad lo ayuden y no lo estén jodiendo. A pesar de la gran cargada del PRI organizada por Peña Nieto para Meade, López Obrador tiene todas las perspectivas para triunfar en los comicios y ser reconocido. Los asesores que lo rodean no pueden seguir cometiendo errores garrafales y tienen la obligación de componer lo que han cometido. Sería de locos pensar que AMLO actúa sólo y las decisiones que toma no las consulta. Escuché a un destacado comentarista proAMLO que se retiró porque no soportó los errores, sobre todo el contrato de Romo. ¡Mucho cuidado! (28/XI/17)

0 comentarios: