martes, 14 de febrero de 2017

09:47:00
CIUDAD DE MÉXICO, 14 de febrero de 2017.- Científicos mexicanos confirmaron que, tras una década de investigación en el desierto del norteño estado de Coahuila, encontraron una nueva especie de dinosaurio, la información fue confirmada por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

El ‘nuevo’ dinosaurio fue ‘bautizado’ como Yehuecauhceratops mudei, nombre proveniente de la palabra náhuatl yehuecauh (antiguo), de la griega ceratops (cara con cuernos) y mudei, en honor al Museo del Desierto de Coahuila (Mude).

El hallazgo estuvo a cargo del paleontólogo Héctor Rivera Sylva y del biólogo José Rubén Guzmán Gutiérrez, ambos científicos del Mude. "Poner el nombre a un dinosaurio es como poner el nombre a un niño, creo que es más sencillo, puede ser al libre albedrío, siempre se buscan raíces etimológicas griegas o latinas o una mezcla", dijo Rivera.

Las características del nuevo espécimen indican que es 'pariente' del conocido Triceratops. (Conacyt)

Guzmán explicó que mientras se limpiaba parte de cráneo fosilizado se detalló una protuberancia que no correspondía a las características de ninguna otra especie de dinosaurio ‘ceratópsido’ descubierto en Norteamérica. El detalle de este hueso, llamado escamoso o gola, "muestra una protuberancia que demostró que se trataba de algo nuevo", agregó Rivera. “El hallazgo es uno de los puntos más importantes que hemos logrado hasta el momento", comentó Guzmán.

El científico agregó que el tamaño del nuevo espécimen también es de notar. El Yehuecauhceratops mide unos tres metros, notablemente más pequeño que su pariente, el Triceratops, que alcanzaba nueve metros y es el representante más conocido de los ‘ceratópsidos’.

Guzmán precisó que para tener certeza del hallazgo se llevó a cabo un “trabajo de gabinete” con otros especialistas lo que permitió distinguir el espécimen de otros en el mundo. En el hallazgo también participaron los científicos alemanes Wolfgang Stinnesbeck y Eberhard Frey, de la Universidad de Heidelberg, y el Museo Estatal de Historia Natural de Karlsruhe (Alemania).

La zona del descubrimiento es reconocida por los expertos como un “refugio” para diferentes especies de dinosaurios, los cuales se desarrollaron de una forma distinta a las especies que habitaban el territorio que hoy es Estados Unidos y Canadá. (EFE)