miércoles, 5 de octubre de 2016

13:19:00
A BORDO DEL POLARSYSSEL, 5 de octubre.- Más osos polares están siendo disparados en las remotas islas del Ártico en Noruega, donde los peligrosos encuentros con humanos se están haciendo más frecuentes ante el incremento de visitantes y el deshielo por el calentamiento global del hielo marino por el que las criaturas pasean.

A medio camino entre el norte de Europa y el Polo Norte, el archipiélago Svalbard de montañas nevadas y glaciares es el hogar de 2.654 personas y 975 osos polares, según cifras de 2015 del Instituto Polar Noruego.

"Cuatro osos polares han sido disparados en lo que va de año", dijo Vidar Arnesen, un inspector jefe de policía para el gobernador de Svalbard, a Reuters. "En un año normal, uno o dos serían disparados".
Desde el comienzo del año cuatro especímenes de Thalarctos hansido asesinados, denuncia la Policía de Svalbard.












"Hay más contactos entre humanos y animales", dijo a bordo del Polarsyssel, el barco del gobernador utilizado para inspecciones y operaciones de rescate.

Los osos polares son una especie protegida y dispararles está solo permitido en caso de autodefensa y como último recurso. Fuera de los principales asentamiento de Svalbard, la gente está obligada por ley a llevar algo con lo que espantar a los animales o defenderse ellos mismos y las autoridades recomiendan que sea un arma.

Una serie de incidentes este año ha puesto de manifiesto los peligros.

En abril, la policía vio a un macho de tres años en la principal ciudad de la isla de Spitsbergen, Longyearbyen, y lo llevó en helicóptero a un lugar más aislado. El mismo mes, un grupo de cuatro turistas finlandeses dispararon a un oso polar en defensa propia.

No fueron multados y la policía dijo que habían seguido el procedimiento adecuado: mantener el grupo unido y hacer ruidos para intentar asustar al animal y alejarlo al menos 200 metros, y solo disparar si hay riesgo de muerte o lesiones a humanos.

Marco Lambertini, director general de World Wildlife Fund International, dijo a Reuters que la reducida área de hielo marino disponible para los osos polares estaba contribuyendo al problema.

"Las autoridades de Svalbard deberían revisar regularmente sus reglamentos para reducir el número de interacciones peligrosas entre humanos y osos polares", dijo.

Al mismo tiempo, Svalbard está experimentando un "boom" turístico. El número de pernoctaciones en el archipiélago alcanzó las 18.000 en el mes de julio, una subida del 14 por ciento interanual.

El Centro Universitario de Svalbard ahora cuenta con 800 estudiantes al año, el doble en cinco años, lo que incrementa el número de expediciones de investigación.

"Las posibilidades de que un oso hambriento se encuentre con un humano se han incrementado", dijo Lambertini. (Gwladys Fouche / Reuters)