miércoles, 5 de octubre de 2016

21:01:00
Pedro Echeverría V.

1. El Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Mancera señaló que “el proyecto de Gobierno federal conjunto que busca encabezar rumbo a 2018 puede ser integrado por los partidos de izquierda entre los que mencionó solamente al PRD, Movimiento Ciudadano y el PT, (no a Morena). Dijo: la izquierda tiene una gran oportunidad, creo que Movimiento Ciudadano, PT y PRD tienen una importante tarea de convocar a un pueblo progresista, a un pueblo donde se puede trabajar de manera muy, muy productiva”. Mancera puede jugar un papel muy importante para dividir a la socialdemocracia.

2. El Senador Miguel Barbosa en conferencia de prensa del 11 de mayo, aseguró que sólo con el Jefe de Gobierno a la cabeza de su partido se podrá conservar el poder en la Ciudad de México. También apoyaron a Mancera Alejandra Barrales, presidente del PRD, Ríos Píter, así como la plenaria perredista del ALDF en voz de Mauricio Toledo “porque Mancera es el activo más importante que tiene el PRD”. Es importante subrayar que Mancera es un simple señorito derechista que puede militar en el PRI, el PAN o PRD y sentirse muy cómodo en cualquiera de esos partidos. 

3. La realidad es que en el DF (o CDMX), así como en el resto del país, nunca ha habido un gobierno de izquierda. Lo que ha mostrado en esa gran ciudad de 15 millones de habitantes o 20 con sus conurbados, son gobernantes de centro o centro derechas del PRI y a partir de 1997 socialdemócratas tendientes a la derecha, del PRD. Cárdenas no escapó de su “nacionalismo”, Robles entregó todo al PRI, López Obrador y Encinas hicieron esfuerzos positivos; Ebrard comenzó el declive total y Mancera se convirtió en más de lo mismo. El PRI sin ganar elecciones recuperó los gobiernos del DF/CDMX.

4. Seguir hablando de gobierno de izquierda en la ciudad de México o en su tiempo, de Michoacán, Zacatecas, Guerrero, Chiapas y Oaxaca puede ser una profunda ignorancia o una burla. La izquierda, el centro y la derecha –como posición política/ideológica- existen y nadie puede negarlo; otra cosa es que las personas o individuos que dicen sustentar o defender esas ideas no lo sepan hacer o su vida sea de traiciones. Si se lucha y defiende a los explotados se es de izquierda; si se defiende a los empresarios explotadores se es derecha, y si se camina con bandera de neutral, con uno y con otro, se es de centro.

5. Es una cuestión muy sencilla: El PRI, el PAN, el PRD pueden decir que luchan por el pueblo y que todo lo hacen por los pobres; sin embargo viven por, para, como, los grandes ricos y cuando toman las decisiones esenciales en política y economía indudablemente benefician a los poderosos empresarios. Los izquierdistas por el contrario, para ser lo realmente tienen que estar en las luchas de los trabajadores, acompañarlos en la calle, en sus manifestaciones y estar dispuestos a ser golpeados, reprimidos, encarcelados, luchando siempre en beneficio de los explotados.

6. A la derecha también le llaman conservadores o reaccionarios porque se pasan añorando, recordando los viejos tiempos cuando junto a la iglesia tenían un enorme poder como minoría de ricos; sienten coraje porque ahora la “chusma”, los indios, los explotados, los miserables, estén llenando las “gloriosas y pulcras ciudades” de antes que vivieron sus antepasados. La izquierda, por el contrario, quiere acabar con esas ideas y esas costumbres, buscando construir una sociedad igualitaria donde no haya pobres ni ricos, en la que todos tengan libertad, trabajo y todos se beneficien juntos.

7. Así que izquierdistas en México sólo lo jóvenes que no luchan por intereses particulares y apoyan todos los movimientos sociales de los explotados. Los partidos en México son de derecha con la rara excepción de Morena, PT y Movimiento Ciudadano que son socialdemócratas porque sólo participan en procesos electores, aceptan la “legalidad” que les imponen y son subsidiados por el Estado. López Obrador, con mucho, es casi el único político honesto; pero ahora que le claven a Mancera como un obstáculo más, no se sabe lo que hará. ¿Seguirá terco confiando en un sistema que dos veces le ha dado de palos? (5/X/16)