domingo, 10 de julio de 2016

15:55:00
EL CAIRO, Egipto, 10 de julio.- Hamza, el hijo más militante del difunto Osama Bin Laden y a quien muchos consideran el futuro líder de la hoy maltrecha Al Qaeda, ha aparecido en escena para jurar venganza contra Estados Unidos por el asesinato de su padre.

"Seguiremos golpeándoos y apuntando contra vosotros en vuestro país y en el extranjero en respuesta a vuestra opresión contra el pueblo de Palestina, Afganistán, Siria, Irak, Yemen, Somalia y el resto de las tierras musulmanes que no sobrevivieron a vuestra opresión", ha clamado Hamza en un mensaje de audio de 21 minutos de duración que bajo el título de Todos somos Osama ha sido distribuido en las últimas horas por la división mediática de Al Qaeda.


En la alocución, Hamza -que tiene alrededor de 25 años y cuya localización actual se desconoce- se dirige a todos los estadounidenses, a quienes acusa de ser responsables de las decisiones tomadas por sus líderes. Entre ellas, la liquidación de su progenitor por tropas especiales estadounidenses en mayo de 2011 en el complejo de la localidad paquistaní de Abbottabad donde se escondía. "Si pensabais que el crimen inmoral que cometisteis ha expirado sin culpa, estáis muy equivocados", ha señalado el joven. "La venganza -ha agregado- de la nación islámica por el jeque Osama, que Alá tenga piedad de él, no es solo por su persona sino por todos los que defendieron el islam".

Es ya la tercera vez que As Sahab, el brazo propagandístico de Al Qaeda, distribuye un mensaje de Hamza. En las dos anteriores sus palabras fueron acompañadas por un discurso de Ayman al Zawahiri, el cirujano egipcio que sucedió a Osama al frente de la organización yihadista. El pasado mayo, el vástago de Bin Laden instó a los musulmanes de todo el mundo a "participar en la intifada de nuestro hermanos palestinos asesinando judíos y golpeando sus intereses alrededor del planeta".

A juicio del veinteañero, los musulmanes debían "purgar Palestina" de judíos y de sus "seguidores" occidentales. Asimismo, consideró que la yihad [guerra santa] en Siria era parte de los esfuerzos para "liberar Jerusalén" y subrayó la necesidad de "unir a los muyahidines [guerreros santos]" en la zona. La creciente visibilidad y promoción de Hamza ha llevado a los analistas a insinuar que Al Qaeda está preparando el terreno para renovar su liderazgo y rejuvenecer sus cuadros tras la irrupción del autodenominado Estado Islámico (IS, según sus siglas en inglés), procedente de la que una vez fue la rama iraquí de Al Qaeda.

Hamza no es un desconocido. En 2001, cuando apenas tenía 10 años, apareció en un vídeo distribuido por Al Qaeda junto a los restos del fuselaje de un helicóptero estadounidense en la provincia afgana de Ghazni. En aquel periodo se convirtió en un poderoso reclamo de la propaganda del grupo. Fue captado recitando poemas celebrando el asesinato de infieles o enfundado en uniforme militar capitaneando a un grupo de cachorros del movimiento.

El joven permaneció junto a su padre en Afganistán antes de los ataques del 11 de Septiembre de 2001 y le siguió a Pakistán en busca de refugio tras la invasión estadounidense. Sin embargo, no se hallaba en el escondite de Abbottabad asaltado por las tropas estadounidenses. En la documentación requisada en el ataque se desveló la inquietud de Osama por la posibilidad de que Hamza falleciera en un ataque aéreo y los intentos de sus colaboradores por reunir a ambos después de que el hijo hubiera permanecido bajo arresto domiciliario en Irán.

En los últimos años, Al Qaeda ha tratado de resistir la meteórica carrera del IS y su líder, Abu Bakr al Bagdadi. El IS -heredero directo de Al Qaeda en Irak- ha perfeccionado 15 años de una yihad que tiene sus raíces ideológicas en las enseñanzas más fundamentalistas del golfo Pérsico y que se curtió en el arte de la guerra en Pakistán y Afganistán.

La sed de poder ha llevado al IS a superar su territorio en busca de lugares donde extender su ley e influencia. Una miríada de grupos, vinculados muchos de ellos a Al Qaeda, ha voceado su 'baya' [juramento de lealtad] al califa. A menudo, tras aceptar las adhesiones, el IS ha proclamado el establecimiento de nuevas provincias extramuros del califato. Nacidas de la misma costilla, Al Qaeda y el IS son hoy dos organizaciones radicalmente distintas comenzando por sus estructuras, sus modos de actuar o sus procedimientos para sumarse a la organización. (Francisco Carrión Molina / El Mundo)