jueves, 20 de noviembre de 2014

17:45:00
LONDRES, 20 de noviembre.- En una isla remota y desolada de los mares que rodean la Antártica investigadores descubrieron a un grupo de leones marinos (Arctophoca gazella) en un acto sexual extremo.

Más específicamente, estaban intentando copular con pingüinos rey (Aptenodytes patagonicus) de sexo no identificado. Y en más de una ocasión.



Las imágenes que recorren el mundo fueron tomadas por el equipo de Nico de Bruyn, del departamento de Zoología y Entomología de la Universidad de Pretoria, que ha difundido los resultados de su trabajo a través de la revista científica Polar Biology, en un artículo acompañado de tres vídeos en los que se observan perfectamente la curiosa actividad sexual de estos leones marinos y los intentos desesperados de los pingüinos asediados por liberarse del peso del agresor. Los machos adultos de león marino antártico pueden medir hasta 2 metros y pesar entre 110 y 230 kilos. Los pingüinos rey adultos, en cambio, miden entre 70 y 100 centímetros y pesan entre 11 y 16 kilos.


Este comportamiento no tomó completamente desprevenidos a los científicos.

En 2006, vieron por primera vez a un león marino intentando aparearse con un pingüino rey en Isla Marión, una isla que pertenece a Sudáfrica y se encuentra en el Océano Índico subantártico.

Cuando publicaron las observaciones de aquel incidente, los investigadores especularon que podía tratarse de un león frustrado y con poca experiencia sexual.

O que podría haber sido un acto agresivo o un juego que se tornó sexual.

Sin embargo, esta nueva observación sí sorprendió a los científicos.

"Honestamente, no esperaba que se repitieran actos similares a los de 2006 y menos en ocasiones múltiples", explica Nico de Bruyn, del Instituto de Investigación de Mamíferos de la Universidad de Pretoria, en Sudáfrica.

Patrón de conducta




Científicos monitorean frecuentemente la vida en la isla y están atentos a comportamientos inusuales.

En tres ocasiones separadas, un equipo liderado por William A. Hadda y Bruyn descubrió a leones marinos machos jóvenes tratando de asaltar sexualmente a lo que parecerían ser pingüinos sanos, tanto machos como hembras.

Los incidentes que presenciaron los investigadores siguieron un mismo patrón.

En cada ocasión, un león marino perseguía, capturaba y se montaba sobre un pingüino.

El león marino intentaba copular varias veces. Entre una y otra descansaba cinco minutos.

Cámaras de los investigadores captaron algunos intentos exitosos, en que los leones marinos penetraban a los pingüinos.

Libertad o muerte


En tres de los cuatro incidentes grabados, el león marino dejó ir al pingüino.

Pero en uno de los episodios más recientes, la mató y se la comió luego de tratar de copular con ella.

Los leones marinos suelen cazar y comer pingüinos en la isla.

Los episodios sexuales son los únicos que se han observado de pinnípedos -el grupo que incluye a las focas y leones marinos- copulando con un animal de una clase biológica diferente, en este caso, un mamífero tratando de aparearse con un ave.

¿Comportamiento aprendido?

Por el momento, los científicos solo pueden especular sobre por qué los leones marinos están actuando de esta manera.

Las nuevas observaciones sugieren que el acto sexual con los pingüinos podría estar convirtiéndose en un comportamiento aprendido entre los leones marinos de la isla.

"Los leones marinos tienen la capacidad de aprender- lo sabemos por cómo es su comportamiento para buscar alimentos", explica de Bruyn.

Los leones marinos machos observan a sus pares forzándose sobre pingüinos y luego imitan esta conducta.

Esto podría explicar por qué el número de incidentes parece estar aumentando.

¿Frustración?

"Yo creo, genuinamente, que la frecuencia de esta conducta está aumentando", señala Bruyn.

Pero, "si se trata de una conducta aprendida, no entendemos aún qué beneficios obtienen los machos jóvenes", añade.

"Más allá de darse cuenta, quizás, de que estas aves son una presa más fácil para practicar sus habilidades en la cópula".

"Los leones marinos no eran lo suficientemente grandes o mayores como para defender un harén de leones marinos hembras", explica el investigador.

"Tal vez es una liberación de su frustración sexual, dado que las hormonas aumentan durante la época de reproducción".

"Es poco probable que se trate de un error de reconocimiento de sus pares (es decir, confundir a un pingüino con un león marino hembra)", concluye Bruyn. (bbc.co.uk)