jueves, 7 de agosto de 2014

23:08:00
Eduardo Ibarra Aguirre / Utopía 1428 / 8-VIII-14

Consumada legislativamente la reforma energética en más de 100 horas de “jornadas de trabajo” (Mayolo López y Claudia Guerrero en el diario Reforma) o 201 horas y 15 minutos “de debate en sus plenos y 98 días” (Leticia Robles de la Rosa en el periódico Excélsior), el titular de Ejecutivo federal felicitó a las fuerzas que hicieron posible las reformas estructurales, que no son otras que su partido y Acción Nacional –quien  le disputa al tricolor la autoría intelectual– y dos franquicias familiares que acostumbran sumarse al mejor postor, pero que despache en Los Pinos.

Ya entrado en el desbordado optimismo al inaugurar un libramiento de apenas cinco kilómetros, en Coatepec, Veracruz, Enrique Peña Nieto sostuvo que “los esfuerzos de modernización y de cambio en el que han trabajado los mexicanos son reconocidos en el mundo y día a día estamos escuchando, del sector privado, que vienen mayores inversiones del extranjero”.


El “reconocimiento mundial” no trasciende en forma significativa el “estamos escuchando”, pues buena parte de los recursos frescos que llegaron del extranjero en los últimos 20 meses corresponden a la venta de empresas mexicanas centenarias.

Tampoco tiene el presunto nuevo “momento mexicano” la menor correspondencia con la creciente pérdida de confianza en la economía de parte de los consumidores y los empresarios que, según el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática, durante julio de 2014 el índice de confianza del consumidor bajó 2.5 por ciento, al acumular 90.5 puntos contra 98 en julio de 2013, lo que refleja que los mexicanos consideran que su situación económica es peor ahora que hace un año. Y no avizoran cambio para 2015

No es suficiente, pues, “tener un horizonte y rumbo claro hacia dónde ir”, tampoco la convicción de “no administrar el ritmo” de un crecimiento económico “por debajo de su potencial” (2.2 por ciento en promedio en los últimos 35 años y muy superior al promedio del actual gobierno), con una bajísima capacidad de ejecución de programas y políticas, como lo mostró el año pasado el tardío y lento ejercicio presupuestal. Ahora lo padecen millones de micro, pequeñas y medianas empresas a las que los tres órdenes de gobierno deben 100 mil millones de pesos, de acuerdo al presidente de la Canacintra, citado por el periodista Francisco Salinas Ríos.

Reformas estructurales van y vienen, acaso como nunca en la historia mexicana, pero en el país de la impunidad y la corrupción, la opacidad y la ilegalidad, las mejores leyes no transformarán la realidad con la bajísima capacidad de ejecución que muestran los que tienen como consigna “¡Mover a México!”, como en Caminos y Puentes Federales donde el compadre Benito Neme Sastre tiene que dar la cara a los usuarios y no los concesionarios.

Frente a esa baja capacidad ejecutiva del señor que Televisa y sus intelectuales a sueldo presentaban como la principal virtud de Peña Nieto, es más frecuente la práctica de “dar instrucciones” en público a los secretarios y éstos, zalameros como son, lo aplauden hasta enrojecerse las manos.

No se equivocó el piloto Sergio Pérez al asegurar que “el mandatario tiene talento para conducir automóviles”, cuando Peña Nieto intentaba hacer un símil entre manejar un vehículo y conducir un país. Y lo dijo el mexiquense que más favorece a los aliados con jugosas concesiones públicas sin mediar concursos de adjudicación, con esa costumbre de hablar de sí mismo en tercera persona del singular, el presidente de la república. Que sin duda lo es, pero que el título se lo pongan los gobernados, ni siquiera sus empleados.

Acuse de recibo

Le comparto partes de cuatro opiniones sobre Salario mínimo de la miseria (6-VIII-14). Nidia Sánchez Hernández: “He de decir que con respecto al salario mínimo vaya la connotación de mínimo, vivimos cada vez en un país donde se siente y cala más la pobreza y la miseria”… Abigail Bello Gallardo: “Muy triste e insultante nuestra situación como país, pero esperanzador por las acciones que al respecto se están tomando en el DF, lugar que siempre es un referente para el resto de la nación”… Laura Cervantes Ramírez: “Súper oportunísimo. Empresarios quieren que primero se le desvincule (= que deje de ser 1 referente para multitud de aspectos de la vida nacional) para solamente después pensar en aumentarlo)”… Gustavo Cortés C.: “No es que desconfíe de las cifras oficiales que citas en cuanto al salario mínimo, pero son totalmente surrealistas. Tal vez haya una realidad económica desconocida, pero estoy seguro que una persona quizá pueda vivir al mínimo, con un rinconcito en una vivienda de la familia que le subsidia electricidad y agua, por lo menos, quizá se las arregle con el salario mínimo, si no utiliza el transporte público –o si sexagenario, lo tiene gratuito. Pero que pueda mantener una familia, imposible. Y que haya cinco millones de mexicanos así, no puedo creerlo. Pero mucho peor el dato de que hay quienes ganen menos del mínimo”.