martes, 30 de octubre de 2018

07:28:00
BOGOTÁ, Colombia, 30 de octubre de 2018.- Luis Alfredo Garavito es comúnmente conocido como 'La bestia'. Durante siete años secuestró, violó, torturó y asesinó a más de 200 niños en Colombia, y podría quedar en libertad en breve.

Luis Alfredo Garavito, condenado a 40 años de cárcel por secuestro, abuso y asesinato, podría quedar en libertad por una rebaja de su pena por trabajo, estudio y buen comportamiento dentro del centro penitenciario.

La noticia se hizo pública el 25 de octubre, después de que RCN Radio divulgara un documento de la judicatura al que tuvo acceso. En él, la Fiscalía colombiana ordenaba revisión del caso del asesino para establecer si existen procesos penales pendientes en contra de 'La Bestia'. Según informa Caracol TV, la Fiscalía busca con estos delitos pendientes para evitar que quede libre.

Luis Alfredo Garavito.

«Teniendo en cuenta que el señor Luis Alfredo Garavito Cubillos (…) se encuentra ad portas de cumplir con la condena que está descontando en el Establecimiento Penitenciario de Alta y Mediana Seguridad y Carcelario de Valledupar, Cesar, respetuosamente le solicito revisar si alguno de los Despachos Judiciales a su cargo, adelantan investigaciones en contra del citado señor», reza la carta del despacho de la vicefiscal general a la delegada contra la Criminalidad Organizada.

Familiares de al menos 30 víctimas se oponen a que Garavito recobre su libertad. «Es algo muy trágico… cómo creen que 20 años de este señor valen la vida de 200 niños», aseguró la familiar de una de las víctimas.

Su modus operandi era siempre el mismo. Primero recorría el lugar e identificaba su objetivo. Sus objetivos eran chicos de entre seis y dieciséis años, de bajo nivel socioeconómico. Escogía campesinos, escolares, trabajadores. Garavito abordaba a los niños que llamaban su atención en parques infantiles, canchas deportivas, terminales de autobuses, mercados y barrios marginales.

Tras entablar conversación con ellos, les ofrecía dinero y los invitaba a caminar. Cuando los niños se cansaban, Garavito se bebía una botella de alguna bebida alcohólica, casi siempre brandy, y una vez alcoholizado, atacaba a los niños en sitios despoblados.

Primero los amarraba y después se dedicaba a golpearlos: les daba patadas en el estómago, el pecho, la espalda y la cara; les rompía las manos a pisotones; les daba puñetazos en los riñones; y les saltaba encima para romperles las costillas. Luego sacaba un cuchillo y un desatornillador, y los mutilaba. A otros, además, los violaba, y aseguró que alcanzaba el clímax cuando los degollaba con un cuchillo. Después los abandonaba en descampados, donde se encontraban decenas de cadáveres juntos. En ocasiones tan solo aparecían los restos óseos de los pequeños. (ABC)

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