martes, 30 de mayo de 2017

10:53:00
MADRID, 30 de mayo de 2017.- Un equipo internacional de científicos, dirigido por investigadores de la Universidad de Tübingen y el Instituto Max Planck, ambos en Alemania, han recuperado y analizado ADN antiguo de momias egipcias a partir de tres individuos que datan de entre 1400 a.C al año 400 aproximadamente. El trabajo, publicado hoy en la revista 'Nature Communications', descubrió que los egipcios modernos comparten más ancestros con los africanos subsaharianos que los antiguos egipcios, mientras que los antiguos egipcios estaban más estrechamente relacionados con las poblaciones de Oriente Próximo.

Los recientes avances en el estudio del ADN antiguo presentan una buena oportunidad de probar los conocimientos existentes sobre la historia egipcia usando datos genéticos antiguos. Sin embargo, los estudios genéticos de estas momias son raros debido a problemas metodológicos y de contaminación.

Momia de Ramsés II.

"La preservación potencial del ADN tiene que ser considerada con escepticismo", afirma Johannes Krause, director del Instituto Max Planck para la Ciencia de la Historia Humana y coautor del estudio. "El caluroso clima egipcio, los altos niveles de humedad en muchas tumbas y algunos de los químicos utilizados en las técnicas de momificación, contribuyen a la degradación del ADN y se cree que hacen que su supervivencia a largo plazo sea poco probable", añade.

El clima, la humedad y la momificación, contribuyen a la degradación del ADN y hacen que su supervivencia sea poco probable.

Aunque algunas de las primeras extracciones de ADN antiguo fueron de restos momificados, los científicos han planteado dudas sobre si los datos genéticos –especialmente los del genoma nuclear de las momias– serían fiables, incluso que pudieran ser recuperados.

La capacidad de los autores de este estudio para extraer el ADN nuclear de tales momias y para demostrar su fiabilidad, usando métodos robustos de la autentificación, es una brecha que abre la puerta al estudio directo adicional de restos momificados.

Egipto es un lugar prometedor para el estudio de poblaciones antiguas. Tiene una historia rica y bien documentada, y su ubicación geográfica y muchas interacciones con poblaciones de áreas circundantes, en África, Asia y Europa, la convierten en una región dinámica.

Recuperación del genoma de 90 individuos

El equipo tomó muestras de 151 momias del yacimiento arqueológico de Abusir el-Meleq, situado a lo largo del río Nilo. Estos restos pertenecen a dos colecciones antropológicas de la Universidad de Tuebingen y a la Colección de Cráneos Felix von Luschan del Museo de Prehistoria de la Staatliche Museen zu de Berlin.

"Queríamos probar si la conquista de Alejandro Magno y otras potencias extranjeras dejaron una huella genética en la población egipcia antigua".

En total, los autores recuperaron los genomas mitocondriales de 90 individuos y los conjuntos de datos del genoma de tres individuos. Los científicos fueron capaces de utilizar los datos reunidos para probar hipótesis anteriores extraídas de datos arqueológicos e históricos, y de estudios de ADN moderno. "En particular, estábamos interesados ​​en ver cambios y continuidades en la composición genética de los antiguos habitantes de Abusir el-Meleq", explica Alexander Peltzer, uno de los autores principales del estudio de la Universidad de Tuebingen.

El equipo quería determinar si las poblaciones antiguas investigadas tuvieron influencia genética por la conquista o dominación durante el período estudiado, y comparar estas poblaciones con otras modernas.

"Queríamos probar si la conquista de Alejandro Magno y otras potencias extranjeras dejaron una huella genética en la población egipcia antigua", explica Verena Schuenemann, líder del grupo en la Universidad de Tuebingen.

Contactos con las poblaciones egipicias

El estudio halló que los antiguos egipcios estaban más estrechamente relacionados con las antiguas poblaciones del Levante mediterráneo, y también estaban estrechamente relacionados con las poblaciones neolíticas de la península de Anatolia y Europa.

"La genética de la comunidad de Abusir el-Meleq no sufrió ningún cambio importante durante los 1.300 años que estudiamos, lo que sugiere que la población permaneció relativamente poco afectada genéticamente por la conquista y el dominio extranjeros", dice Wolfgang Haak, del Instituto Max Planck y coautor del trabajo

Los datos muestran que los egipcios modernos comparten aproximadamente un 8% más de ancestros en el nivel nuclear con las poblaciones africanas subsaharianas que con los antiguos egipcios. "Esto sugiere que el aumento en el flujo del gen subsahariano de las poblaciones de Egipto sucedió en los últimos 1.500 años", explica Stephan Schiffels, otro de los autores de la investigación en el Instituto Max Planck.

Este estudio contrarresta el escepticismo previo sobre la posibilidad de recuperar ADN antiguo confiable de momias egipcias. A pesar de los posibles problemas de degradación y contaminación causados ​​por el clima y los métodos de momificación, los autores fueron capaces de modernas técnicas de secuenciación y sólidos métodos de autenticidad para garantizar el origen y la fiabilidad de los datos.

Por tanto, aunque este no es el primer análisis del ADN de momias egipcias antiguas, los autores exponen que sus resultados son el primer conjunto de datos fiables para asegurar el origen antiguo de las conclusiones obtenidas. Estos descubrimientos allanan el camino hacia una comprensión directa de la compleja historia de la población de Egipto. (El Confidencial)