domingo, 20 de noviembre de 2016

15:46:00
CIUDAD DE MÉXICO, 20 de noviembre de 2016.- El presidente del Comité Ejecutivo Nacional del Movimiento Regeneración Nacional (Morena), Andrés Manuel López Obrador, definió que ese partido "ya está en primer lugar" en las preferencias para la elección presidencial de 2018 y anticipó que en 2017 "se escribirá el prólogo del gran viraje" del país.

En el cierre del II Congreso nacional extraordinario de Morena, López Obrador presentó los 50 Lineamientos básicos del Proyecto alternativo de nación, y sostuvo que PRI y PAN "están muy nerviosos, tienen miedo, se están comiendo sus largas uñas porque las encuestas" favorecen a ese movimiento.

Sin embargo, pidió a los delegados no confiarse y a consolidar la construcción de comités de base, como mecanismo de promoción y defensa del voto.

"No hay que preocuparnos por la guerra sucia, no les va a funcionar", indicó en su discurso desde el parque de béisbol del Deportivo Azcapotzalco.

El II Congreso nacional extraordinario de Morena, presidido por Andrés Manuel López Obrador, se llevó a cabo en el Deportivo Reynosa, en la delegación Azcapotzalco.

Como parte de los lineamientos de Morena, votados por unanimidad de los delegados, planteó fincar la relación con Estados Unidos en el respeto y convencer al nuevo gobierno de que "por el bien de los dos países es más eficaz ampliar las políticas para el desarrollo, que dar prioridad" a acciones policiacas o militares.

Entre exclamaciones de los consejeros, que lo llamaron "¡Presidente, presidente!", López Obrador sostuvo que a partir de 2018 no habrá consigna para definir quién gana las elecciones. "Nunca más una imposición, nunca más un fraude. Nada ni nadie están por encima de la voluntad soberana del pueblo!".

Como parte de la oferta política de Morena para la sucesión presidencial, sostuvo que la honestidad debe ser la tabla de salvación ante la crisis.

"Vamos a acabar la corrupción, erradicarla por completo. Cortar de tajo, limpiar el gobierno de corrupción. No habrá necesidad de aumentar impuestos ni de endeudar al país", sostuvo.

Planteó una reforma al artículo 108 constitucional, para que el presidente de la República pueda ser juzgado por corrupción, así como definir la revocación de mandato para el jefe del poder Ejecutivo.

Como parte de las medidas de austeridad, ofreció reducir a la mitad el sueldo de Presidente y de los altos funcionarios; reintegrar al Estado Mayor Presidencial a la Secretaría de la Defensa Nacional; y vender todos los aviones y helicópteros actualmente en uso del gobierno federal.

Insistió en su promesa de revertir las reformas estructurales y poner el énfasis del sector energético en la construcción de refinerías, bajar el precio de los combustibles, así como acabar con los "negocios ilícitos" de la compra de gasolinas en el extranjero y del subsidio a los productores de energía distintos a la Comisión Federal de Electricidad.

"Ya falta poco, 19 meses y vamos a poner orden", sostuvo.

También comprometió una política especial para jóvenes, que les garantice no ser rechazados de las universidades públicas y obtener un empleo.

Dijo que de los 2.6 millones de jóvenes que ni estudian ni trabajan, 300 mil rechazados de las universidades tendrían una beca de 2 mil 291 pesos mensuales, y los otros 2.3 millones sin empleo se les incluiría en un padrón de empleo, para incluirlos como aprendices en pequeñas empresas y el sector público, con un salario de 1.5 salarios mínimos.

Actualmente, el salario mínimo está en 73.04 pesos al día.

El presidente nacional de Morena reconoció que el problema migratorio entre Estados Unidos y México no se resolverá con un muro en la zona fronteriza, sino con una política de cooperación para el desarrollo, por ello propuso un cambio sustancial en la relación bilateral entre México y su vecino del norte que permita el beneficio mutuo.

“En los últimos tiempos, la cooperación se ha enfocado en temas de seguridad, sin atender las causas que han causado la violencia y migración de mexicanos a EU, por ello consideramos que es el momento de proponer un cambio sustancial en la relación bilateral”, indicó ante centenares de participantes.

En el Deportivo Reynosa, en la delegación Azcapotzalco, López Obrador resaltó que resulta necesario convencer a las autoridades del país vecino que no es necesario dar prioridad a la cooperación policíaca y militar, sino generar empleos en México.

“Los problemas de índole económico y social, no se resuelven con medidas coercitivas, no es con labores castrenses como se resolverá la violencia, tampoco se detendrá el flujo migratorio con muros, redadas o deportaciones o medidas de militarización de la frontera. Los mexicanos que van a ganarse la vida, lo hacen por necesidad no por gusto, lo hacen por tener un trabajo y mitigar su hambre y pobreza”, recalcó.

El dirigente nacional de Morena añadió que el movimiento que encabeza protegerá a los migrantes ante cualquier circunstancia; sobre este tema indicó que, de ser electo presidente en 2018, brindará atención en la frontera sur y respetará los derechos humanos de los migrantes.

“Mantendremos relaciones de amistad con los países de América Latina y el Caribe, a México le conviene acercarse aún más a América antes de Oceanía para diversificar su política exterior”, comentó.

Durante el acto presentó un plan de 50 puntos en los que fomentará el empleo, trabajo bien remunerado, educación para los jóvenes, creación de refinerías.

Al mismo tiempo rechazó los trabajos para el Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, ese proyecto, dijo, será cancelado y en su lugar se ampliará la terminal militar del aeropuerto de Santa Lucía. (La Jornada / SDP)