domingo, 20 de noviembre de 2016

19:46:00
PARÍS, Francia, 20 de noviembre de 2016.- François Fillon y Alain Juppé se disputarán dentro de siete días el liderazgo del centroderecha de cara a las elecciones presidenciales francesas del próximo año. Ambos ex primeros ministros han resultado primero y segundo de las primarias conservadoras celebradas este domingo. Nicolas Sarkozy, tercero, queda fuera de la carrera al Elíseo en un duro revés que supone además el más que seguro final de su carrera política. Con más del 90% de los votos escrutados, Fillon ha logrado el 44%, Juppé, alrededor del 28%, y Sarkozy no llega al 21%.

Sarkozy reconoce la derrota. (Pool / Reuters)

El propio ex presidente de la República compareció para admitir la derrota y aprovechó por pedir el voto para Fillon en la segunda vuelta. “Mi deber me obliga a decir con lealtad que, pese a mis desacuerdos pasados con él, Fillon ha comprendido mejor los desafíos que afronta Francia. Por eso votaré por él”, aseguró Sarkozy. Sin decirlo de forma clara, Sarkozy dejó entrever que esta derrota pone fin a su larga carrera política, de más de cuatro decenios. “Quiero dar las gracias a mi mujer y a mis hijos. Siento haberles impuesto muchas penalidades. No es fácil vivir junto a un hombre que despierta tantas pasiones como yo. Ha llegado el momento de aportarles más pasión privada y menos pública. Buena suerte a Francia”, señaló.

Sarkozy recordó que ha trabajado con los dos supervivientes de las primarias, de quienes dijo que “ambos honran a la derecha francesa”, y se comprometió a apoyar al que venza en la segunda vuelta, sea quien sea. Además, pidió a sus electores que no voten por los partidos extremos, en una clara referencia a la ultraderecha que encarna el Frente Nacional de Marine Le Pen.

Fillon, eufórico

Por su parte, Fillon celebró a lo gran su triunfo y aseguró que trabajará para ampliar su apoyo y “poner fin al mandato fracasado” del actual presidente, François Hollande. ”La esperanza está aquí, se ha manifestado en toda Francia, desmontando toda previsión”, dijo el que fuera jefe de Gobierno entre 2007 y 2012.

Fillon, que hasta hace pocos días no contaba entre los favoritos, se presentó como el representante de “un pueblo libre, que pide que se le escuche”. ”En todos los sitios los franceses me han mostrado que quieren autoridad. Mi proyecto trae una nueva esperanza. Mi convicción es que nadie puede parar a una nación que se levanta por su orgullo”, aseguró.

Pese a que la victoria de Fillon parece incontestable y además ya cuenta con el apoyo de Sarkozy, el otro aspirante no va a renunciar. Así lo ha asegurado Alain Juppé, que ha dicho que que “continuará el combate” y participará en la segunda vuelta.

“He decidido continuar el combate por todos aquellos que creen en mí, por mis convicciones y por la idea que tengo de Francia”, dijo el actual alcalde de Burdeos ante sus fieles en su cuartel general. Tras admitir que “esta primera vuelta ha sido una sorpresa”, se mostró convencido de que “el próximo domingo (en la segunda ronda) también lo será”.

Alta participación

Las primeras estimaciones de voto apuntaban a una participación espectacular en la primera vuelta, muy por encima de la registrada hace cinco años en las primarias organizadas por los socialistas. La web de los Republicanos confirma estas previsiones y apunta que han votado unos 3,7 millones de votantes a falta de contar el último millar de mesas. De hecho, las largas colas para votar en las primarias han marcado la jornada y ya hacían prever una alta participación.

A lo largo de toda la campaña, en la que se celebraron tres debates entre los siete contrincantes, Juppé lideró todos los sondeos, aunque su ventaja fue decreciendo de forma paulatina. Le seguía en intención de voto Sarkozy, al que las encuestas auguraban ser el segundo. Pero en los últimos días los sondeos detectaron un incremento del apoyo de Fillon, que se ha revelado como la gran sorpresa. (EFE)