miércoles, 2 de noviembre de 2016

03:10:00
DUBÁI; Emiratos, 2 de noviembre de 2016.- Las tropas iraquíes han capturado este martes el edificio de la televisión de Mosul, el primero dentro de la ciudad desde que lanzaron la ofensiva para recuperarla hace dos semanas. Se trata sobre todo de un anuncio simbólico para marcar su presencia dentro del casco urbano, ya que la cadena permanecía inactiva desde la llegada del Estado Islámico (ISIS) en junio de 2014. Desde ahí, los hombres de la Fuerza Antiterrorista han empezado a abrirse camino en los primeros barrios residenciales ante la creciente resistencia de su enemigo, que no duda en utilizar a los civiles como escudos humanos.

“Hemos terminado de limpiar Gogjali y tomado el control del edificio de la estación de televisión de Mosul”, ha declarado el teniente general Abdelwahab al Saadi, citado por la agencia France Presse.

Un hombre huye de la ciudad iraquí de Bazuaia, al este de Mosul, con una bandera blanca. (REUTERS)

El Mando de Operaciones Conjuntas en Bagdad confirmaba poco después que el Ejército había entrado en varias zonas de “la orilla izquierda de Mosul”, como los iraquíes se refieren a la parte oriental de la ciudad, dividida por el río Tigris.

La toma del polígono de Gogjali ha permitido que varias familias, con su ganado, hayan podido escapar tras varios días atrapados en la línea de frente, según imágenes mostradas por la cadena kurda Rudaw. Con banderas blancas y aspecto cansado, los asustados aldeanos han recibido botellas de agua de los soldados antes de ser dirigidos al centro de filtrado más próximo, donde se separa a mujeres y niños de los hombres, antes de comprobar la identidad de estos con respecto a un listado de presuntos terroristas.

A medida que los soldados logran romper las defensas enemigas, el ISIS endurece su respuesta. De acuerdo con el relato de los reporteros empotrados con las unidades de vanguardia, una avalancha de morteros, coches bomba y disparos de francotiradores ha recibido su entrada el perímetro urbano de Mosul.

Pero el avance de las fuerzas gubernamentales también parece estar animando a algunos mosuleños a sublevarse contra el ISIS. Según una fuente citada por la agencia Efe, grupos de resistentes armados, llamados Caballeros de Mosul, combaten a los yihadistas en los barrios de Al Wahda, Al Qudis, Al Karama y Al Mizaq, todos ellos en la ribera oriental del Tigris. Los militares aún no se han hecho eco de esta ayuda.

La intensificación de los combates dificulta la huida de los civiles, atrapados entre el fuego cruzado o el riesgo de convertirse en escudos humanos. El ISIS trata de trasladar hacia el norte a 25.000 secuestrados con ese fin en Hamam al Alil, según la ONU.

“Tenemos informes de que en la madrugada de ayer, el ISIS llevó decenas de camiones y minibuses a Hamam al Alil, al sur de Mosul, en un intento de trasladar a unos 25.000 civiles hacia lugares de Mosul y sus alrededores”, ha denunciado este martes la portavoz de derechos humanos de la ONU, Ravina Shamdasani.

Al parecer, los aviones de la coalición que patrullan la zona obligaron a la mayor parte del convoy a darse la vuelta, aunque algunos minibuses lograron llegar hasta Abusaif, 15 kilómetros al norte de Hamam al Alil. Esta localidad, a una treintena de kilómetros al sur de Mosul, aún permanece en manos de los yihadistas. El objetivo de estos, ha dicho Shamdasani, es acercar a los civiles lo más posible a Mosul para colocarlos en las instalaciones que puedan constituir objetivos militares. No está claro si los 25.000 se suman o son parte de las cerca de 50.000 cuyo secuestro denunció la ONU la semana pasada.

“Algunas de las personas que el ISIS trató de trasladar por la fuerza ayer ya habían sido obligados a desplazarse desde otras áreas durante las últimas dos semanas. Es difícil de saber cuántas estaban en ese grupo de 7.890 familias y cuántas vivían en Hamam al Alil”, explica Shamdasani a EL PAÍS en un intercambio de correos.

La ONU ha sabido que el ISIS asesinó a otros 40 antiguos miembros de las fuerzas de seguridad el pasado sábado y arrojó sus cuerpos al Tigris. Además, el grupo ha amenazado a los familiares de quienes sospechan que apoyan a las tropas gubernamentales.

La batalla del alcohol

La decisión de los islamistas de prohibir el alcohol en Irak puede poner en peligro el éxito de la ofensiva de Mosul. Así lo estima al menos el diputado Mashan al Jaburi quien ha declarado que los soldados que se enfrentan al ISIS necesitan un lingotazo de vez en cuando.

“Sin él puede que no combatan”, declaró Al Jaburi, miembro de la coalición Al Arabiya, durante un debate televisado.

El diputado ha asegurado que va a apelar contra la prohibición, aprobada por el Parlamento a hurtadillas el pasado día 22. No es el único crítico con la medida, pero nadie ha dado un argumento como el suyo que la vincule a la seguridad nacional. (Ángeles Espinosa / El País)