miércoles, 2 de noviembre de 2016

15:50:00
MÉRIDA, Yucatán, 2 de noviembre.- Todos somos Carol Acereto y todos podemos ser víctimas de un ataque de esta magnitud, no podemos permitir que nos pisoteen, humillen ni atemoricen, declaró en entrevista concedida a Libertad de Expresión Yucatán la artista, quien fuera agredida físicamente el pasado sábado por María Rosa Espínola.


La entrevistada declaró que lo único que desea es una orden de restricción contra Rosa María Espínola, para que ya no se le pueda acercar ni molestar.

Respecto a información errónea y falsa publicada en otros medios, Acereto precisó que en ningún momento comentó si su agresora estaba siendo protegida o no por el Gobierno del Estado, como señaló otro portal que la entrevistó anteriormente.

Todos quieren lucirse con la política, en ningún momento metí al Gobierno del Estado, al contrario, tengo fe en que las autoridades puedan ayudarme a salir de esta penosa situación en la que me encuentro aterrada por el agravio en mi contra, señaló la entrevistada.

La agresión

El sábado pasado, narró, se encontraba en su galería, ubicada frente al Parque de Santa Ana, con un representante de artistas de Perú y un vecino quien pasó pasa saludar, preparando un open tour de cara a La Noche Blanca del próximo 10 de diciembre.

La entrevistada sacó un caballete a su banqueta, tras lo cual Espínola, quien ocupa el local de al lado, le empezó a gritar ofensas, hecho que atestiguaron los dos mencionados.

Espínola llamó a la policía y acusó a Acereto de ocasionar disturbios en la vía pública y en su propia galería. Tras hablar con Acereto, los agentes le dijeron a Espínola que ella no estaba haciendo nada y se retiraron.

Aproximadamente una hora después, Acereto se disponía a ir a su camioneta, estacionada a la vuelta. En ese momento ya estaba sola.

En eso, indicó, la emboscó María Rosa Espínola, la golpeó con la mano cerrada con sus llaves, tomó del pelo y del brazo y postró sobre la camioneta. Acereto, al notar que estaba sangrando, empezó a gritar y tratar de soltarse pero no pudo.

En eso llegó Roy Sobrino, quien según un testigo que vio todo hasta levantó la mano para evitar que Acereto se zafara de María Rosa Espínola.

En esos momentos, la entrevistada indicó que oyó claramente que Sobrino llamó a la casera de ambas para decirle que "ya se agarraron", por lo cual supone que la querían provocar para lograr que la desalojen.

La víctima suplicó entre lágrimas a Roy que la ayudara y en lo que la entrevistada describió como "un acto vil y cobarde" Sobrino permitió que su socia intentara tirarla al suelo, lo cual no logró.

Tras la agresión, Acereto fue directamente a la Fiscalía General del Estado para levantar su denuncia. Sin embargo, Espínola llegó antes para hacerse la víctima.

Varias personas atestiguaron los hechos, pero tienen temor a declarar ante las autoridades pues conocen a María Rosa Espínola.

Mucha gente ha contactado a la víctima para decirle que no es la primera vez que María Rosa Espínola actúa de manera "tan sucia y vil", señalándole que es "su modus vivendi" atacar, ir y levantar una demanda como víctima, sobornar y que la verdadera víctima quede sin justicia.

La gente que se ha comunicado viendo este horrendo acto contra su persona le ha dicho que la denunciada siempre se sale con la suya, por lo que ruega a las autoridades que se investigue a fondo ya que también le comentaron que tiene una orden de aprehensión en el estado de Veracruz y hubo un evento muy dañino hacia gente cercana al escultor Pacelli, su esposo, a quienes no puede nombrar por razones obvias.

La entrevistada ahora cierra con llave su local pues vive con la preocupación de otro ataque.

Antecedentes

La entrevistada comentó que fue invitada a participar en una asociación civil, donde María Rosa Espínola también estaba, en representación de Pacelli.

En una junta realizada a finales de agosto de este año, al darse cuenta de que esta agrupación emprendería una labor en apoyo de la comunidad artística, María Rosa Espínola empezó a querer salirse, a lo que Acereto le respondió que si se quiere retirar lo haga.

En respuesta, Espínola la empezó a ofender sin razón. De ahí, indicó la entrevistada, la referida comenzó a acumular odio y rabia en su contra.

Tras 5 años de ausencia, Acereto rentó en junio el local que actualmente ocupa frente al parque de Santa Ana. Se fue 25 días a México para pintar unos cuadros y regresando vio que el local de al lado ya se había desocupado, aunque desconocía en ese punto quién se iba a poner hasta que vio que entró Roy Sobrino, asociado con Pacelli Bolio.

"Llevo dos meses aquí, estoy dentro de mi galería, no molesto a nadie, no me meto con nadie", dijo. (José Repetto)