miércoles, 30 de enero de 2019

08:07:00
WASHINGTON, 30 de enero de 2019.- Una de las pocas cosas en común entre Estados Unidos y Venezuela es la sutileza de sus respectivos Gobiernos. Aunque Nicolás Maduro es imbatible en ese terreno, Donald Trump no le sigue de lejos. El mejor ejemplo fue el cuaderno con el que apareció el consejero de Seguridad Nacional estadounidense, John Bolton, el lunes, en la rueda de prensa en la Casa Blanca en la que el secretario del Tesoro, Steve Mnuchin, anunciaba un embargo petrolero a Venezuela.

"5.000 soldados a Colombia", estaba escrito a mano en el cuaderno de hojas amarillas que Bolton llevaba bajo el brazo, tal y como se ve en las fotos de la rueda de prensa. Además, la Casa Blanca no quiso quitar importancia a la anotación. "Tal y como el presidente ha dicho, todas las opciones están sobre la mesa", declararon los portavoces de Donald Trump a los medios de comunicación en la tarde del lunes y este martes.

Bolton con su misteriosa anotación. (Reuters)

La especulación que se ha desatado ha sido tal que el propio ministro de Exteriores colombiano, Carlos Holmes Trujillo, ha colgado un vídeo en Internet, declarando que "se desconoce el alcance y la intención de dicha anotación" y reafirma la intención del Gobierno de Bogotá de continuar trabajando "política y diplomáticamente" para el restablecimiento "del orden democrático" en Venezuela.

Todo, así, parece una forma más de presionar al Gobierno de Caracas. Pero es una estrategia arriesgada. "Hablar de una intervención es el mayor regalo que se puede hacer a Maduro", ha declarado para EL MUNDO José Miguel Vivanco, director para las Américas de la ONG Observatorio de los Derechos Humanos (Human Rights Watch).

Según esa tesis, esa política permite al dictador venezolano jugar la baza del nacionalismo para reforzar su régimen. Además, 5.000 soldados son una fuerza totalmente insuficiente para llevar a cabo cualquier tipo de operación militar seria en Venezuela, un país de 32 millones de habitantes cuya superficie es casi el doble de la de España.

No es la primera vez que EEUU pone sobre la mesa operaciones militares en Venezuela. Trump ya lo planteó explícitamente en agosto de 2017, y en septiembre el vicepresidente Mike Pence volvió a hablar de eso en el caso de que Venezuela atacara a Colombia. (Pablo Pardo / El Mundo)

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