sábado, 15 de diciembre de 2018

diciembre 15, 2018
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La opinión de José Repetto

Fui censurado pero ¿por qué se me censuró? Por comentar en algunos grupos respecto a la experiencia que tuve en la "escuela" donde estudié preescolar, primaria y secundaria.


Se trata del Colegio Avelino Montes Linaje, una escuelita particular en el barrio de San Sebastián, a cargo de las monjas de la Congregación Jesús María, las mismas que dirigen el otrora fifí Colegio Mérida (ahora cualquier familia puede pagar poner a sus hijas ahí y ya no es señal de estatus, y créanme que no es garantía tampoco de una buena formación).

Estudié en el Avelino entre 1993 y 2003, esto es, salí hace 15 años de dicho plantel.

Mi comentario ni siquiera fue subido de tono, sólo hablé de las impresiones que me quedaron de algunos maestros.

Describí al Colegio Avelino Montes Linaje como una chafi escuela, porque lo es. El único motivo por el que mis padres me pusieron ahí es que era la más cercana a mi casa, no hubo ningún otro.

También dije que enseñan pura basura retrógrada de "valores", pues la "formación" que dan es sumamente intolerante hacia toda persona que sea diferente o no pertenezca e incluso entre ellos mismos, si alguien se sale, de alguna manera, de "la norma".

Además comenté que obligan a los alumnos a más "eventitos mamila" que en otras escuelas, no sólo festivales de fin de curso sino ociosidades como los juegos marianos (competencias deportivas el mes de mayo en honor al personaje de la Virgen María) y cada que la orden religiosa o el colegio tiene algún aniversario, por insignificante que sea.

Señalé que "los maestritos son bien chafa y de mala calidad", al menos los de mi época. 

Di como ejemplo a una señora llamada Libertad Paredes Domínguez "Libis", quien daba Cultura General y Biología en secundaria y que decía que los tazos de Pokemon eran satánicos y otras joyas, como que si Estados Unidos quisiera podría llamar a los alumnos de secundaria del Avelino a pelear en Irak.

También mencioné a una neurótica llamada Laura Guadalupe Camelo Ávila, maestra de Inglés en primaria y secundaria, quien pasaba más tiempo gritando por tonterías que dando clases. Jamás acabamos el libro de texto (era el de English with Kiwi). Me consta, al menos hasta este curso escolar, sigue trabajando en la escuela, para desgracia de los alumnos.

Además hablé de Miguel Ángel Camargo Pérez, maestro de Física, Química y Volleyball, a quien describí como un pobre acomplejado, posiblemente a raíz de su estatura (mide casi lo mismo que Armando Manzanero, no que eso tenga algo de malo, pero es claro que le pesa). Él también da, o daba, clases en el Colegio Mérida.

Finalmente añadí a Landy Martínez Vera, en mis tiempos maestra de quinto de primaria, luego directora de la secundaria y finalmente de la primaria.

Afirmé que ninguno de ellos sabía dar clase y pregunté a los demás lectores si conocían o tuvieron experiencias similares allí para compartir y difundir.

Pero eso a alguien le disgustó. Pero no me importa, porque no logrará silenciar lo que tengo que decir, pues ahora soltaré también lo que no mencioné.

No mencioné que la maestra de español en secundaria, Miroslava Carrillo Montero, renunció tras una especie de trauma que le dio porque el grupo no se comportó bien una ocasión.

No mencioné que hubo quejas contra un maestro que "miraba demasiado" a las alumnas, pero que obvio éstas jamás trascendieron ni trascenderán pues las aludidas ya tienen 30 años o más.

No dije que Camargo me dejó pasar deportes a pesar de que no asistí a una sola clase de volleyball en dos años (odiaba esa optativa pues él era pésimo maestro y nunca enseñó nada). Sé que su única cualidad fue no hacerme sufrir esa clase, pero eso no quita que fuera un déspota, cruel, nada constructivo y simplemente mal maestro.

No mencioné cómo uno de los alumnos acabó tan dañado emocionalmente por la experiencia de estar ahí que prácticamente ya no es una persona (hubo otros factores, pero éste fue significativo).

No hablé de cómo jamás fui creyente, y tras ver cómo son los creyentes (los hijos, los padres y las religiosas) menos ganas me quedaron de intentarlo. ¿Quieren hijos ateos? pónganlos en una escuela católica.

No dije que la prepa acabó cerrando porque fracasó miserablemente ante la competencia.

Tampoco hablé de las personas de mi grupo (no eran mis compañeros). De cómo María Minerva Caballero García quería ser una gran bailarina y acabó dando clase en una escuelita de ballet, de cómo Jacinto Javier Grajales Betancourt (el bravucón del salón) acabó siendo un abogadillo equis sin destacar profesionalmente, de cómo José Luis Euán Victoria se hacía el muy rebelde pero era igual de intolerante y retrógrada que su padre y su rebeldía no era más que pose y acabó siendo un "manchild" toda su vida, de la mamitis de Mauro Contreras Zapata, de cómo Mario Chan Escobedo jamás se acercó al éxito como músico y si tiene suerte toca en iglesias, de cómo Cristian Escalante Barahona es el que más suerte tuvo pues acabó trabajando en la Universidad Tec Milenio (como "chacha" de gente de un nivel social al que nunca pertenecerá) pero aún así su familia sigue con su tiendita chafa, de cómo Gerardo "Tato" Díaz Carrillo acabó como un simple empleado en una agencia/aplicación de autos, de cómo Víctor Uribe Vargas acabó siendo un cocinero, etc. 

Pura trayectoria "equis" ¿Le sigo? 

Porque tengo más nombres y podría seguir, y tal vez debería. No porque me pese lo que pasó hace más de 15 años (me causa cierto disgusto al recordarlo, en parte conmigo mismo por no alzar la voz entonces aunque no tuve un solo aliado, pero no me afecta en mi día a día), sino porque alguien claramente no quiere que salga a la luz de nuevo y menos que quede en Internet para siempre.


Hay muchas cosas más que sé aunque creo con esto pinto una buena idea de lo que fueron los "maestros" en el Colegio Avelino Montes Linaje y lo bien que resultaron sus "frutos".

El mensaje de intolerancia, cerrazón, elitismo y dogmatismo del Colegio Avelino Montes Linaje será combatido por ésta y otras vías. No podrán evitar que las futuras generaciones se enteren de la verdad y tengan la opción, si así lo eligen, de pensar por sí mismas. No soy crítico sólo del Avelino, ni de sus maestros actuales o pasados, ni de mis ex "compañeros", sino de todo lo que en esencia representan.

1 comentarios:

  1. No todos podemos estar mal y tú estar bien. Un saludo Pepe, espero algún día logres superar una etapa de la que muchos de nosotros tenemos muy gratos recuerdos. Una pregunta...tu que haz hecho de tu vida?

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